El caso Inés Noemí Suárez, la mujer que fue hallada muerta en su casa del barrio Los Cóndores de Tunuyán, es uno de los más polémicos de los últimos tiempos.
- Sitio Andino >
- Policiales >
- ▼ >
Un femicidio, una investigación confusa y la posible liberación del imputado
La mujer, de 68 años, murió el 28 de abril y tanto para la Policía, como para la Justicia, su fallecimiento era por causas naturales. Incluso, tal como confirmó la propia hermana de la víctima, Fabiana, ella misma presenció la autopsia en la que los peritos confirmaron que no había signos de violencia.
Sin embargo, una semana después, un hombre se presentó en la policía y admitió haber atacado a la mujer, quedando detenido e imputado por el caso. Insólitamente, allí hubo un cambio en las pericias del CMF, surgiendo "signos de violencia en el cuerpo de la víctima".
Ahora, el problema es otro. Es que las pericias realizadas al imputado, Juan Brisoli, arrojaron que este sujeto sería inimputable, por lo que, según confirmó el secretario del juez, Oscar Balmes, quien lidera la causa, el detenido recuperaría la libertad en los próximos días.
Se hizo todo mal. La policía rompió cosas de la casa, los peritajes no se hicieron como corresponde. No se si trataron de ocultar algo o qué, pero si no era por nosotros, este caso quedaba en la nada misma, resaltó Fabiana Suárez, hermana de la víctima.
La mujer, aún conmocionada por lo ocurrido, destacó también que si el acusado no se hubiese entregado, todo habría quedado como una muerte natural.
El día del hecho, la hija de la víctima fatal, Daniela, y su pareja, hallaron pelos desparramados por la casa de Inés. La respuesta policial fue insólita: Quizás se estaba peinando.
Una semana después del hecho, Brisoli, quien trabaja como celador en la escuela La Rioja de Tunuyán, admitió haber ahorcado con una bufanda a Inés, para luego escapar de la escena. Fue imputado por homicidio simple, y quedó detenido en el hospital El Sauce.
Ahora, el caso podría quedar en la nada, pero la familia Suárez intenta que eso no ocurra. Fuimos al Poder Judicial a pedir un abogado querellante, y nos dijeron que no podemos, porque el abogado oficial ya está con el imputado. Es una locura, explicó Fabiana, quien sostuvo que su familia no tiene dinero para contratar un letrado particular.
La causa sigue estando en manos del juez Oscar Balmes. Si bien desde un primer momento, la familia de la víctima insistió en que el caso era un crimen, la Justicia puso primero el ojo en una muerte natural.
Luego, sin avisarle a la familia, detuvo e imputó a un hombre. Y ahora, al entender que el imputado no es consciente de sus actos analiza dejarlo en libertad.