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Un documento para despedir a Pérez y recibir a Cornejo

Los comerciantes, industriales y productores mendocinos lanzaron un dramático llamado de atención al nuevo gobierno que encabezará Alfredo Cornejo, luego de realizar un diagnóstico descarnado y crudo por las malas condiciones en las que de han venido desarrollando, producto de una política económica que los condujo, al decir de muchos, al borde del quebranto y a otros tantos a navegar en aguas inestables por la inflación, el aumento de costos, la falta de competitividad y la pérdida constante de mercados, tanto los internos como los externos.

El documento de los empresarios reunidos en la UCIM se conoció en las últimas horas del lunes y surgió luego de que la organización realizara un foro regional de cámaras para relevar el estado de situación del sector comercio, de los servicios, del turismo, la agricultura, la fruticultura, la metalmecánica, la vitivinicultura y en especial la situación de los productores de Alvear, San Rafael y Malargüe, cuya problemática fue abordada en un párrafo especial.

Está claro que cada vez que los productores mendocinos se han manifestado, junto con ello ha surgido, inmediatamente, la sensación de que como siempre vivieron del Estado y se sirvieron de él ya no hay que darles nada. Muchos de estos empresarios dejaron una estela de incobrables tras ser asistidos por la ex banca oficial o los organismos de crédito administrados por el propio Estado durante la década del 90 en Mendoza, y ahora vuelven a por lo mismo, vuelven a pedirle ayuda sin contraprestación a todos los mendocinos y vuelven a reclamar subsidios y oxigeno financiero tras la amenaza de que si no son correspondidos se abatirá sobre Mendoza un grave conflicto social por despidos y suspensiones.

Sin dejar de reconocer parte de esa visión popular como real, no es menos cierto que la ausencia de una política pública destinada a mejorarle las condiciones a las economías regionales por parte de la nación, los sumergió, a muchos de los que hoy reclaman atención, bajo el agua, sin tubos de oxígeno y sin una cuerda que los saque a flote.

El documento de los empresarios no sólo está dirigido a Cornejo, como para que vaya tomando nota de lo que se encontrará una vez que asuma el control de la provincia, sino al gobernador que se va en poco más de cinco meses. Un gobernador que deja la gestión, en cuanto a lo económico, con un balance más negativo que positivo por no haber podido revertir, nunca, el abandono nacional sobre la economía en general de Mendoza.

Junto con las quejas, como la de la inflación, el tipo de cambio, la presión tributaria, el gasto público creciente producto de la ausencia de una política energética concreta, la conflictividad laboral, la venta ilegal y la competencia desleal, la falta de una política minera clara y también la ausencia de una política educativa que apunte a mejorar el capital social de la provincia, junto con todo eso, el foro de los empresarios también disparó algunas posibles soluciones, muchas de ellas políticas concretas que el próximo gobierno debiese analizar para ver si las impulsa o no.

Entre ellas, los comerciantes, por caso, reclaman un horario corrido en invierno y un cambio de horario de atención de las oficinas públicas, colegios y bancos.

Plantearon también que producto de la alta conflictividad laboral, muchos se encuentran al borde de la quiebra. Dicen que en el 2014 hubo 87 mil juicio laborales y tienen una proyección para el 2015 de hasta 115 mil demandas. Por eso sugieren que se formen menos abogados en las universidades, una reforma judicial y un cuerpo de peritos médicos que ingresen por concurso y altamente capacitados.

En el campo del turismo advirtieron la competencia desleal a la que calificaron de “alarmante” y plantearon la necesidad de ir tras una política de Estado que se mantenga en el tiempo.

En la metalmecánica, afirmaron que sólo se está utilizando el 60 por ciento de la capacidad instalada en la provincia por culpa de la contracción del mercado interno y externo.

En el sector gráfico acusaron al avance de internet lo que ha dejado con menos actividad a las empresas y se quejaron de la factura electrónica lo que los obligó, dicen, al despido alarmante de personal.

En la vitivinicultura se repitió lo que ya se sabe: aumento de costos, pérdida de competitividad, exceso de uva y falta de mercados y pidieron que se les disminuya las retenciones y el eterno reclamo para que se remplace la fructuosa por el mosto en las bebidas colas.

El documento destaca que se perdió el 77 por ciento de los mantos cultivados de manzana, que decreció la producción de la cereza, que de 22 galpones de empaque que había un tiempo atrás, sólo quedan en pie 7 y que existe una marcada ausencia de la cultura del trabajo.

Y para toda la zona sur, los empresarios reclamaron una política específica, obras de infraestructura, gas para Malargüe, caminos ganaderos, estímulos a la inversión y la prometida y nunca concretada política minera.

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