La verdad se puso sobre la mesa. El punto quizás más crítico de lo que se plantearía en los encuentros entre funcionarios del gobierno actual y del que asumirá el 10 de diciembre ya saltó y no es para nada alentador. Mientras que desde el Ejecutivo debieron asumir que desconocen cuál es la deuda real del Estado, desde el radicalismo la estiman en unos 4.500 millones de pesos.
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El Gobierno no sabe, pero los radicales estiman en $4.500 millones la deuda flotante
Si bien fueron los propios enviados del gobernador electo Alfredo Cornejo quienes dijeron que serían prudentes y no darían los números estimados, SITIO ANDINO pudo conocer la estimación que hacen de la deuda que no está registrada.
El dato saltó luego del encuentro que esta mañana mantuvieron por casi tres horas el ministro de Hacienda, Juan Gantus, el contador general de la provincia y el tesorero general con los diputados radicales Martín Kerchner (provincial) y Enrique Vaquié (nacional).
En esa reunión la segunda con Gantus- los enviados de Cornejo, sus asesores en temas financieros, le pidieron a los funcionarios de Pérez los números de la deuda y la proyección del flujo de fondos hacia finales de año. El resultado no fue alentador, para ninguno.
Mientras que Gantus les comunicó que la deuda con proveedores que está registrada en Tesorería, asciende a los 750 millones de pesos, lo que preocupa es lo que no aparece allí. Se trata de pagos a proveedores cuyas facturas están pendientes, las deudas con los organismos descentralizados como al OSEP, el IPV o el Instituto de Juegos y Casinos; vencimientos de deudas, Letras y Bonos, entre otros.
Si bien Gantus dijo que es un dato que no lo tenemos porque es una deuda que no está registrada, trascendió desde la oposición que sería de 4.500 millones de pesos, lo que implica un 10% del Presupuesto provincial y un 3% del Producto Bruto Geográfico.
Vamos a hacer reuniones sistematizadas con otros ministerios para saber cuál es la situación, dijo Gantus tras el encuentro y agregó que trabajarán para llegar ordenados a fin de año.
Por su parte, Vaquié explicó que no es común que un Gobierno desconozca su deuda real y aseguró que el mismo Gobierno está preocupado por esto.
Si el Estado tiene funcionarios que obtuvieron proveedores, recursos o ingresos que no fueron aprobados por la Ley de Presupuesto, no es correcto y el Gobierno deberá hacerse cargo porque es su responsabilidad, agregó el legislador nacional.
Sin embargo, pidió mantener la cautela respecto a esto. Es central que mantengamos el clima con el que estamos trabajando. Tenemos que ser muy prudentes. Estamos trabajando con indicaciones de mantener el clima, el diálogo, para que estos cinco meses sean sin sobresaltos. Es idea de Cornejo que este clima se mantenga los 4 años de Gobierno, dijo.
Pero preocupado por la realidad financiera de la provincia, Kerchner sostuvo que la situación no es de comodidad pero requiere más información. Evaluó que el actual gobierno tiene algunos inconvenientes, un descalce entre ingresos y egresos. Solicitamos flujo de fondos proyectado para conocer la magnitud del desalce financiero.
El panorama no es holgado, hay alguna dificultad, dijo aunque insistió en la necesidad de ser prudentes al respecto.
La situación de Cornejo no será fácil a partir de lo que se desprende de estos datos. Según algunos, la opción será negociar un nuevo pedido de deuda a la Legislatura por parte de Pérez para este año y acordar el Presupuesto 2016 con más autorización de toma de créditos en la gestión cornejista. Es que aseguran que las chances de aumentar impuestos son escasas y la única alternativa es, como lo viene planteando el radical, optimizar el gasto. En esos planes se encuentra la intención de reducir de 580 a 320 los cargos políticos y facilitar las jubilaciones de un 3% de 160.000 empleados estatales (centralizados y descentralizados), entre otros puntos.
Por otra parte, en el encuentro volvieron a hacer referencia al contrato con el Banco Nación, para mantenerlo como agente financiero. Si bien la gestión de Pérez ya firmó el preacuerdo, desde el radicalismo insisten en algunas cláusulas a incorporar. La intención es que el gobernador y Cornejo se muestren unidos en una posición unificada para demostrar la fortaleza de la provincia en las exigencias al ente nacional.
El petróleo, en agenda
La primera reunión con ministros que no respondió específicamente a temas financieros fue esta mañana con Marcos Zandomeni (Energía) y Francisco García Ibáñez (Legal y Técnica) a quienes les solicitaron información sobre cuadros tarifarios de servicios públicos, la licitación de áreas petroleras y obras. Según señalaron los funcionarios, se dio en términos cordiales y se esperan nuevos encuentros.
No hubo reclamos, fue para conocer el estado actual, explicó García Ibáñez, quien además agregó que este es el diálogo que siempre hemos planteado.
Quizás un poco más polémico en sus declaraciones, agregó que hoy hay dos cabezas en la provincia: Pérez y Cornejo y son ellos los que marcan la línea que funcionarios y futuros funcionarios tendremos que tomar.
Por su parte, Zandomeni señaló que lo más importante es haber ordenado la relación con la UCR y agregó: Nosotros tenemos que seguir administrando la provincia. Faltan muchos meses para el cambio de gobierno.