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Protestas sociales

Correa flexibiliza polémica reforma impositiva en Ecuador

Las reformas crisparon los ánimos de empresarios, opositores políticos y parte de la población.
Por Sección Internacionales

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, flexibilizó el jueves su propuesta de redistribución de la riqueza para evitar efectos adversos al sector empresarial, en medio de la creciente presión política y de masivas marchas de grupos opositores en el país.

Las polémicas reformas planteadas por el mandatario han crispado los ánimos de empresarios, opositores políticos y parte de la población, que ha pedido en las calles por varios días rectificaciones inmediatas a las políticas que impulsa Correa desde que asumió el poder en el 2007.

Tras un acuerdo con parte del sector empresarial, Correa dijo que dejará fuera de la nueva tasa impositiva a las empresas productivas que sean heredadas como negocios en marcha, siempre que cumplan con el pago puntual de tributos vigentes derivados de su actividad.

"Mantener la tabla actual de impuestos para los negocios en marcha impide democratizar los medios de producción con la rapidez que hubiéramos deseado, pero a su vez aleja cualquier riesgo sobre la base productiva nacional", dijo Correa en un evento público en la ciudad costera de Portoviejo.

"No es lo mismo recibir como herencia una empresa que recibir una casa con piscina", agregó, al convocar a sus seguidores a defender en las calles sus medidas.

Correa también aseguró que mantendrá la dolarización en el país, frente a rumores sobre que abandonaría el sistema adoptado en el 2000.

Las reformas, que fueron retiradas a mediados de mes de la Asamblea Nacional para discutirlas con la ciudadanía, buscan elevar la tasa y el monto base para el impuesto a la herencia y fijar un tributo del 75 por ciento para los ingresos extras por la venta de inmuebles.

La tabla actual fija a las herencias con un impuesto de hasta el 35 por ciento. Con la reforma la tasa aumentaría al 47,5 por ciento, de acuerdo a montos específicos.

Las protestas se intensificaron el jueves en Quito y Guayaquil, donde centenares de ecuatorianos salieron a las calles convocados por sus alcaldes para pedir cambios al Gobierno.

"Este ya no es más el país de Correa, está volviendo a ser el país de todos nosotros, libre, unido y progresista", dijo el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, ante cientos de personas.

En Quito, ciudadanos convocados por las redes sociales también se concentraron, portando banderas negras y gritando ¡Fuera Correa, fuera!, pero la policía impidió su marcha.

En tanto, partidarios de Correa se ubicaron en las inmediaciones del Palacio de Gobierno, en el centro de Quito, para defender al mandatario. Fuente: Reuters

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