5 de noviembre de 2026
{}
Justicia

Fue detenido el presunto autor del tiroteo en la iglesia de EEUU

El causante de 9 muertes en una entidad religiosa podría recibir la pena de muerte.

Por Sección Internacionales

El juzgado en primera instancia que inició el procedimiento judicial contra Dylann Storm Roof, acusado de asesinar a 9 personas en una masacre en una iglesia de la ciudad estadounidense de Charleston, en Carolina del Sur, le negó la libertad bajo fianza por asesinato y le impuso una fianza de un millón de dólares por tenencia de armas en la escena de un crimen.

La legislación vigente en el estado le impedía al juez, James Gosnell, darle la libertad bajo fianza a Roof por asesinato, en un estado donde rige la pena de muerte y la gobernadora ya reclamó que se le aplique a este autor de un "crimen de odio".

Ahora, Roof deberá solicitar la libertad bajo fianza por asesinato en un tribunal de circuito, si su defensor decide hacerlo. Por el delito de posesión de armas de fuego mientras tenía lugar un crimen violento, se le impuso a Roof una fianza de un millón de dólares, informó el portal local de noticias Post & Courier.

Roof está alojado en la cárcel del condado de Charleston en una celda contigua a la del oficial de policía Michael Slager, que el 4 de abril disparó por la espalda al ciudaano afroestadounidense Walter Scott.

Roof ya confesó haber perpetrado ayer la masacre poco después de ser capturado en una localidad cercana de Carolina del Norte.

El ahora formalmente acusado se sumó a los asistentes de una lectura de la Biblia, de la que participó durante una hora, en la histórica iglesia Emanuel, de la secta Metodista Episcopal Africana (AME) de la calle Calhoun, en el centro de la pequeña ciudad portuariar.

Seis mujeres y tres hombres, entre ellos el pastor de la iglesia, murieron en el tiroteo y, según el relato de uno de los tres supervivientes, Roof justificó su acción diciendo que los negros se están "apoderando" de Estados Unidos.

La audiencia de hoy, presidida por el juez James Gosnell, tendrá lugar hoy a las 14 hora local (15 de argentina) en el tribunal central de primera instancia del condado de Charleston, en North Charleston, informó el diario local Post&Courier.

El procedimiento ventilará las acusaciones contra Roof, que incluyen también tenencia de armas en una escena de crimen, pero la Corte no podrá dictarle fianza alguna. Esto solo podrá hacerlo un juez de circuito, si es que su defensor decide solicitarla.

Funcionarios de seguridad de Charleston, bajo condición de anonimato, confiaron hoy a la CNN que Roof había confesado los asesinatos y agregó que pretendía lanzar una guerra de razas.

Fuentes cercanas a la investigación indicaron hoy a la cadena NBC que Roof explicó a la policía que estuvo "a punto" de no disparar porque los feligreses, con quienes estuvo rezando durante una hora antes del tiroteo, fueron "muy amables" con él.

Sin embargo, el joven decidió que tenía que "seguir adelante con su misión", según esas fuentes, citadas por la agencia de noticias EFE.

Amigos y conocidos de Roof han contado a los medios que el joven hablaba de iniciar una "guerra racial" y de la segregación de los negros, pero nadie pensó que pudiera cometer una masacre.

A los diversos funcionarios estadounidenses (desde el presidente, Barack Obama, para abajo) que consideraron que es un caso más de "crimen de odio" ("hate crime", el modo de llamar a los crímenes raciales en ese país) se sumó hoy la gobernadora de Carolina del Sur, la republicana Nikki Haley.

Haley sostuvo que, "sin duda", fue un "crimen de odio", y agregó que "este es el peor odio que he visto y el país ha visto en mucho tiempo", antes de concluir en una entrevista con la TV NBC diciendo que "queremos absolutamente la pena de muerte (para Roof)".

Una sobrina de una de las víctimas fatales, el reverendo y senador estadual Clementa Pickney, contó en una entrevista con la cadena de televisión NBC que su hijo, que también se encontraba dentro de la iglesia en el momento del tiroteo, intentó disuadir a Roof antes que empezara a disparar.

Según su relato, el asesino le respondió: "Tengo que hacer esto. Ustedes violan a nuestras mujeres y están apoderándose del país, y tienen que irse de aquí".

Las víctimas fatales fueron Pickney, Tywanza Sanders, un estudiante universitario de 26 años; Cynthia Hurd, la encargada de 54 años de la biblioteca municipal; Ethel Lance, una jubilada de 70 años; Susie Jackson, una miembro de la congregación de 87 años; Depayne Middleton, un ex funcionario de 49 años, y tres pastores: Sharonda Coleman-Singleton de 45 años, Myra Thompson de 59 años, y Daniel Simmons de 74 años.

A finales de abril pasado un transeúnte filmó cómo un policía blanco de Charleston acribilló por la espalda, con ocho tiros, a Walter Scott, un hombre negro de 50 años que estaba desarmado y que había sido detenido a plena luz del día, cuando conducía su auto. La fuerza policial intentó hacer de la muerte de Scott un caso aislado.

Fuente: Télam