Contingentes kurdo-sirios convergieron desde Kobani y Al Yazira sobre la estratégica ciudad de Tel Abiad, en el norte de Siria, y le arrebataron hoy al grupo terrorista Estado Islámico (EI) el control total de la localidad y del paso fronterizo que la une a Turquía, cortando una ruta clave de abastecimiento de los yihadistas.
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La crisis en Siria no tiene fin
El dirigente de las Unidades de Protección del Pueblo (UPP, milicias kurdo-sirias) Ridor Jalil explicó por Internet que sus combatientes primero tomaron el paso y poco después se hicieron con el dominio total de la urbe.
Kobani y Al Yazira están al oeste y al este, respectivamente, de Tel Abiad.
Sin embargo, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una ONG opositora al gobierno del presidente
Bashar al-Asad que opera desde Londres y afirma disponer de una red de informantes en el terreno, señaló que el control kurdo de la urbe es parcial, dado que aún quedan pequeñas bolsas de resistencia del EI en su interior.
Las fuerzas kurdas cortaron la carretera que une Tel Abiad con Al Raqqa, capital de la provincia homónima en manos del EI.
Las fuerzas kurdas, agregó Jalil, contaron con el respaldo de brigadas rebeldes sirias sobre el terreno y los aviones de la alianza encabezada por Estados Unidos, informó la agencia de noticias EFE.
La ONG agregó que al menos 40 yihadistas fallecieron hoy por bombardeos de la coalición cuando trataban de huir de Tel Abiad a la zona de Ein Aisa, al suroeste, aunque otros lograron escapar y refugiarse en ese área.
De este modo, la localidad queda cortada de Al Raqqa, bastión en manos del Estado Islámico y capital de la provincia homónima, recordó la agencia de noticias EFE.
La derrota del EI, que se produce cerca del primer aniversario de la proclamación del califato en territorio de Siria e Irak, elimina así una vía de suministros desde Turquía esencial para el bastión del grupo yihadista.
El EI ocupó en enero de 2014 Tel Abiad y el paso fronterizo con Turquía, que estaban antes en manos de otro grupo armado opositor al gobierno reconocido de Siria.
Mientras tanto, crecía cada vez más se la multitud de desesperados civiles que quedaban varados en la frontera con Turquía, por lo que este país finalmente aceptó ayer abrir el paso y evitar así una crisis humanitaria. Hoy lo atravesaron al menos 2500 personas más.
Turquía, pese a ser un aliado de Estados Unidos y Europea en la OTAN, apoyó a las milicias islamistas que intentan derrocar a Al Assad. Además de su rivalidad con Al Assad, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, busca evitar un mayor fortalecimiento de las milicias kurdas sirias.
Los kurdos de ambos lados de la frontera comparten aspiraciones nacionalistas. Erdogan le negó apoyo a las milicias kurdas sirias por considerarlas una rama del PKK.
Ayer, en un vuelo de vuelta desde Azerbaiyán, el presidente turco advirtió ante un grupo de periodistas que lo acompañaban que el avance de los kurdos sirios en dirección a Tel Abiad "no es un buen signo".
"Esto podría llevar a la creación de una estructura que amenace a nuestras fronteras. Todos necesitan tomar en cuenta nuestras sensibilidades en este punto", destacó el mandatario, en un mensaje poco velado a sus socios occidentales, presionados a su vez por sus aliados en el terreno en la guerra contra el EI en Siria e Irak.
