Israel negó este jueves haber espiado las negociaciones entre Irán y las potencias mundiales, un día después de que una empresa de ciberseguridad con sede en Rusia denunciara que las computadoras de los sitios utilizados para el diálogo nuclear habían sido hackeadas por un virus presuntamente fabricado por Tel Aviv.
"Los informes internacionales sobre la participación israelí en este tema no tienen ningún sustento. Pero lo que es mucho más importante es que debemos prevenir un mal acuerdo, por el que finalmente nos encontremos con un paraguas nuclear iraní", aseguró a la radio del Ejército, la vice canciller israelí, Tzipi Hotovely, citada por la cadena de noticias BBC.
Ayer miércoles la empresa de ciberseguridad Kaspersky denunció que tres hoteles europeos que habían sido utilizados para las negociaciones nucleares entre Irán y el llamado Grupo 5+1 -compuesto por Estados Unidos, China, Rusia, Francia, Reino Unido y Alemania- fueron espiados con un virus extremadamente sofisticado.
Desde hace años, las potencias e Irán negocian un acuerdo para limitar el programa nuclear de Teherán a cambio de levantar todas las sanciones financieras y comerciales que asfixian a la economía del país persa. A poco del plazo final del diálogo, Israel se mantiene firme como uno de los principales detractores de un eventual acuerdo.
Kaspersky explicó ayer en un comunicado que luego de detectar la infiltración de un virus en su sistema, abrieron una investigación que los llevó a detectar que el mismo virus había atacado a algunas de las principales sedes utilizadas para las negociaciones multilaterales sobre el programa nuclear.
"Lo más notable (de la investigación) es que algunas de las infecciones de 2014 y 2015 están vinculadas a los eventos del Grupo 5+1 y a las sedes de las negociaciones con Irán para alcanzar un acuerdo nuclear", explicó la empresa con sede en Rusia.
Según la empresa, el virus es una nueva variante del gusano conocido como Duqu, que a su vez es una variante del virus Stuxnet, utilizado en 2010 para atacar parte de la infraestructura nuclear de Irán.
Tanto la empresa con sede en Rusia como una competidora norteamericana, Symantec, sostienen que la sofisticación del virus demuestra que fue creado por un gobierno. En el pasado, expertos de ciberseguridad habían vinculado al Duqu con el Estado de Israel y Estados Unidos.
Si bien no hay nada concreto que relacione a Israel con el hackeo, en marzo pasado el diario The Wall Street Journal había citado a varios funcionarios estadounidenses que, bajo anonimato, habían acusado a Israel de espiar las negociaciones con Irán, un proceso que se realizó de manera extremadamente hermética.
El potencial escándalo se reactivó ayer, a sólo tres semanas del plazo final para que Irán y las potencias mundiales lleguen a un acuerdo definitivo y, por ende, en momentos en que la tensión entre Teherán y los países más poderosos del mundo no para de crecer.
Pese a la desmentida de Tel Aviv, la fiscalía General de Suiza anunció hoy que abrió una investigación, aunque no detalló qué hoteles o qué ciudades están incluidas.
En los últimos años, las negociaciones nucleares se realizaron en hoteles lujosos en ciudades suizas como Ginebra, Lausana y Montreux, al igual que en Viena y en otras en Alemania.
Por eso, el gobierno austríaco también anunció hoy que abrió su propia investigación, que en principio se centraría en el hotel del Palacio Coburg, la última sede utilizada por los negociadores nucleares en ese país.