Caso Tarifa: una mujer complicó al único imputado por el crimen de Mayra
La declaración de la testigo fue contundente a pesar de que tuvo que justificar algunas contradicciones. Este testimonio complicó por primera vez al imputado, cuya situación parecía que ya estaba resuelta.
A la orilla, parada contra un alambrado, se encontraba una paisanita, que luego la mujer pudo identificar quien era, cuando asistió al velorio de Mayra y observó que la chica del cajón era la misma que estaba esa tarde con los tres hombres.
Sánchez le vino a contar esta situación a la policía tiempo después de haber ocurrido el crimen.
Debido a que su familia fue víctima del robo de unas herramientas, fue que ella se puso en contacto con efectivos de la policía. Un día, mientras la mujer esperaba que le devolvieran los elementos robados que habían sido recuperados, decidió contárselo a un efectivo.
A partir de allí, la mujer comenzó hacer trasladada por la policía a diferentes lugares para identificar el auto y las personas que vio esa tarde. De alguna manera, la vida cotidiana de Sánchez se alteró desde que declaró lo que había visto ese día.
Yo me duermo y veo a esta chica, no me deja dormir tranquila, confesó Sánchez, con un dejo de tristeza.
Con respecto al vehículo de esa tarde, ella contó que cuando fue al velorio de Tarifa, la testigo y su marido se confundieron de calle y en esa misma arteria reconoció el auto que estaba con la chica. Me dio mucho miedo y me fui dijo la testigo.
Cuando esta historia fue conocida por la policía, los efectivos la llevaron a la casa de la familia Martínez. Allí desde adentro del móvil, Sánchez, identificó a Luis Martínez, como uno de los hombres que estaba con la paisana el día del crimen.
La testigo también recordó que antes de lo sucedido con Tarifa, ella y su marido habían subido al auto de Martínez, él era remisero ilegal, y los había llevado hasta su casa.
Después del crimen, Sánchez contó que estaba en una parada de colectivo en Palmira, y que en ese momento Martínez pasó y le preguntó si iba a Rodríguez Peña, ella al reconocer el auto, le dijo que no.