Un 25 de Mayo de hace exactamente 12 años en una Argentina estremecida, con las cenizas aún ardientes de un país abandonado exhausto junto a su sociedad por la Alianza, Néstor Carlos Kirchner asumía como presidente de la Nación.
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Otro 25 de Mayo
Un ciudadano argentino podrá pararse en el lugar que guste para definir su posicionamiento político o ideológico pero ciertamente no pasarán desapercibidos para nadie estos doce años.
Doce años, con la inesperada desaparición del ex presidente en medio, han marcado de forma todavía poco comprensible la historia de la Argentina que se escribirá en los próximos años. Escritura que seguramente desatará pasiones, como las que hoy destellan en el recuperado debate político
Es difícil desapasionarse cuando se entra en ese debate porque uno de los logros inestimables de estos doce años fue la recuperación del interés de una porción importante de la sociedad por la política. Un proceso que comenzó con el estallido del país en pleno gobierno de Fernando de la Rúa y la desgajada Alianza pero que no hubiera sido posible sin el contexto y forma que dio aquel Kirchner a su presidencia.
Néstor Kirchner rompió moldes desde su primer día, la decisión de realizar el traspaso de mando en el Congreso de la Nación, las definiciones de su discurso que acostumbrados a la desconfianza, parecían de difícil concreción.
Aquel 25 de mayo en el Congreso de la Nación retumbaron ante más oídos incrédulos que crédulos frases como: "Concluye en la Argentina una forma de hacer política y un modo de gestionar el Estado"; "Vengo a proponerles un sueño. Reconstruir nuestra propia identidad como pueblo y como Nación", "Sabemos adónde vamos y sabemos adónde no queremos ir ni adónde queremos volver", "Al contrario del modelo de ajuste permanente, el consumo interno estará en el centro de nuestra estrategia de expansión", No se puede volver a pagar deuda a costa del hambre y la exclusión de los argentinos, generando más pobreza y aumentando la conflictividad social. Los acreedores tienen que entender que sólo podrán cobrar si a la Argentina le va bien., "Llegamos sin rencores pero con memoria. Memoria no sólo de los errores y los horrores del otro. Sino que también es memoria sobre nuestras propias equivocaciones" ; "Vengo a proponerles un sueño: quiero una Argentina unida. Quiero una Argentina normal. Quiero un país más justo".
Aquellas frases con el tiempo se fueron transformando en realidad, posible solo gracias -vale reiterarlo una vez más- a la profunda recuperación de la política y promover desde ese lugar una profunda discusión de modelos, pero también de ideas y de cómo encarar las construcciones colectivas.
Néstor Kirchner también fue un pragmático. Pero con objetivos, el pragmatismo tenía un fin. Así lo demostró con la Corte, la relación con algunos grupos económicos, los medios de comunicación etc.
Hoy la discusión sigue vigente, la batalla cultural y política de poder se desarrolla sostenidamente en el tiempo, quizás como nunca antes en la Argentina. Si bien los sectores en pugna pueden identificarse con los mismos objetivos que a lo largo de los años la diferencia está dada en que hoy gracias a esa recuperación de la política y el Estado como actores fundamentales el combate resulta más parejo.
Hace 12 años hubo otro 25 de mayo hoy recordado, sin lugar aún para escritos o fotos en los libros de historia, sin la importancia trascendental de aquel de 1810. Pero que sí marcó un renacimiento de la política, del debate, de la construcción social y pública como concepto de futuro. Algo que parece inédito en la historia moderna de la Argentina.
Discurso completo de Nestor Kirchner el 25 de Mayo de 2003
https://www.youtube.com/watch?v=1Zao4M3qXvw
@marcelopez2202