Nuevos apoyos a Scioli y fuga de dirigentes a Massa. Si uniéramos una docena de noticias de la política electoral nacional de esta semana, podrían concluir en este título tan simple como categórico: Daniel Scioli sumó apoyos en buena parte del país, mientras Sergio Massa le pasó todo lo contrario.
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Scioli sube, Massa baja
El candidato a presidente del Frente Renovador descendió estrepitosamente en avales. La fuga de dirigentes de peso de su sector es rápida y tiene un poder cada dia mas débil.
El justicalista opositor vive por estos días exactamente lo contrario a lo que disfruta Scioli, que acaba de quedarse sólo con Florencio Randazzo en la primaria kirchnerista después de que Sergio Urribarri, Agustín Rossi y Jorge Taiama bajaron su postulación.
La decisión era esperable de acuerdo a los números que arrojaban los sondeos de opinión, pero se aceleró después del pedido de baño de humildad que hizo Cristina Kirchner la semana pasada.
Así, quedó allanado el camino solo entre Scioli y Randazzo. El primero, con una posición ventajosa en las encuestas y fortalecido por el respaldo de referentes capaces de llevarle votos, y de diversos sectores. El segundo con juego que puede terminar como Vice o Gobernador de Buenos Aires.
José Luis Gioja, gobernador de la vecina provincia de San Juan, es uno de los políticos que apoyó abiertamente la candidatura de Scioli para la presidencia en los últimos días. Es el dirigente mejor posicionado, dijo Gioja el 1 de este mes.
Un día después se proclamó sciolista el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, al recibir a su par de Buenos Aires en su provincia.
Antes, durante el mes de abril, Scioli había viajado a Salta y consolidado el mutuo afecto y preferencia con Urtubey y también recibio el visto bueno de una de las dirigentes más influyentes de Jujuy: Milagros Salas, la líder de Tupac Amaru.
En esa oportunidad el gobernador de Buenos Aires se fotografió sonriente junto , con Salas y el gobernador de la provincia más norteña del país: Eduardo Fellner, también Das Neves en el sur, Giustozzi en el corazón de Buenos Aires y asi a lo largo y ancho de todo el Pais se viene produciendo la tan esperada Ola Naranja que encarna Scioli para la Victoria.
Al mismo tiempo la UOCRA que comanda Gerardo Martínez, hizo una cena en Mar Del Plata de la que participó Scioli, quien se llevó todo el respaldo de ese importante sindicato de obreros de la construcción.
Pero otros gremios llamaron a votar por Scioli: Omar Viviani, presidente de la Federación Nacional de Peones de Taxis, también apoyó abiertamente la candidatura del Frente para la Victoria. Este gremio agrupa a unos 120 mil trabajadores en todo el país.
"Esto no es para cualquiera, es para alguien previsible, confiable, que tenga experiencia y que pueda dar tranquilidad y certidumbre fundamentalmente a quienes son el corazón del peronismo y de este proyecto", dijo Viviani al referirse a Scioli y su candidatura a la presidencia con la presencia en el acto de Caló, líder de la CGT Oficialista.
Prácticamente todos los gremialistas de la CGT ponen el pulgar hacia arriba al hablar de Scioli.
Es el caso de Ricardo Pignanelli, Secretario general de SMATA, que dijo: Yo creo que Scioli es el candidato, toda la CGT lo apoyó. Creo que fue un hombre dentro de un mismo alineamiento, un hombre que está gobernando una provincia muy difícil, y agregó que tiene una visión de la Argentina que es la misma que tuvieron Néstor y Cristina. Una visión global del país para que todo podamos trabajar, afirmó.
En cambio, Massa obtuvo quejas internas y sobre todo, fugas.
La crisis en la fuerza política creada en 2013 por Massa comenzó con las deserciones del intendente de San Miguel y diputado en licencia, Sandro Guzmán, y de los jefes comunales de Malvinas Argentinas,José Cariglino, y de San Isidro, Gustavo Posse.
Luego, esta semana el primer baldazo de agua fría llegó con la renuncia del ex jefe comunal de Almirante Brown y ex presidente del bloque diputados del FR, Darío Giustozzi, y de su ladero Eduardo Fabiani, lo que dejó a la bancada massista al borde de perder la vice 3º de la Cámara.
En una pelea entre armadores, en la que la diputada Camaño desplazó a Juanjo Álvarez, ex intendente de Hurlingham y uno de los operadores políticos de mayor protagonismo dentro del FR de Massa.
La nota de color en este caso es que Juanjo hasta entregó una oficina del 4 piso del edificio que usa Massa en Tigre.
Antes de esto el candidato a gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, descartó cualquier tipo de alianza electoral con el Frente Renovador y menos aún que Massa vaya en su boleta.
En la misma línea el chubutense Mario Das Neves no descartó presentarse con la boleta presidencial de Daniel Scioli. "No podemos ser hipócritas. Hablamos todos los días con la gente y lo que piden es que en la boleta vaya Scioli", reconoció el ex mandatario de Chubut.
Otro dirigente que tomó distancia de Massa fue, nada mas ni nada menos que, Facundo Moyano, jefe del sindicato de trabajadores de peajes e hijo del líder de la CGT opositora.
Mientras tanto, este fin de semana arranca con versiones fuertes sobre nuevas deserciones en el massismo. Concretamente, se menciona a Dámaso Larraburu, histórico dirigente de Bahía Blanca, encargado hasta ahora del armado del Frente Renovador en la Sexta sección electoral y precandidato a intendente de ese distrito.
De confirmarse, el alejamiento de Larraburu implicaría también la salida del massismo del jefe comunal bahiense Gustavo Bevilacqua.
En los próximos días veremos. Pero el Peronismo se viene ordenando en forma vertiginosa y vertical como es su tradición e historia.