La policía de Baltimore, en el noreste de Estados Unidos, dijo que al menos siete agentes resultaron heridos, entre ellos uno que quedó inconsciente, luego de los disturbios, que ocurrieron cerca de un shopping no lejos de la iglesia donde tuvo lugar el funeral del joven Freddie Gray, de 25 años, muerto hace dos semanas.
- Sitio Andino >
- Mundo >
Baltimore, otra vez en conflicto por la brutalidad y el racismo policial
En el segundo día seguido de violencia callejera por la muerte de Gray, imágenes de televisión mostraron a cientos de policías antimotines locales y estatales que pugnaban por restaurar el orden ante una multitud de manifestantes, en su mayoría jóvenes afroamericanos, que se negaban a cumplir con órdenes de dispersarse.
En un punto, decenas de hombres destruyeron un patrullero blanco, saltando sobre su capot y sobre su techo y golpeándolo repetidas veces con palos. La situación duró hasta que un blindado policial acudió al lugar, donde uno de los agresores fue detenido y tirado al piso por agentes tras salir del auto e intentar huir corriendo.
"Hemos visto a oficiales heridos durante el curso del día. Tienen huesos rotos, uno está inconsciente", dijo el capitán de policía Eric Kowalczyk en conferencia de prensa, al tiempo que advirtió que las fuerzas del orden utilizarán "los métodos apropiados para asegurar" la seguridad de la comunidad, mencionando específicamente el empleo de gases lacrimógenos.
La violencia llegó luego del funeral de Gray y de que aparecieran mensajes en las redes sociales anunciando una "purga" al término de las clases en las escuelas locales, una palabra que en la jerga callejera de Baltimore, en el estado de Maryland, equivale a disturbios.
El temor a los desórdenes provocó el cierre del campus céntrico de la Universidad de Maryland y de varios comercios.
Más temprano, miles de personas se congregaron en la iglesia bautista para despedir los restos de Gray, quien murió el 19 de abril de heridas severas, una semana después de su arresto en Baltimore.
Sus familiares, amigos y vecinos acusan a la policía de no haber brindado asistencia médica a Gray durante su detención, lo que habría provocado su muerte.
Su fallecimiento fue el último de una reciente serie vinculada con la brutalidad policial y las tensiones entre la policía y los afroamericanos en varias ciudades del país, incluyendo la del adolescente Michael Brown en agosto pasado en Ferguson, Missouri, donde fue baleado por un policía blanco mientras estaba desarmado.
La muerte de Gray desató protestas en Baltimore durante el fin de semana, y la policía dijo que unas 34 personas fueron detenidas y seis oficiales resultaron heridos en hechos de violencia callejera desde entre ayer y el sábado por la noche.
Siete policías heridos
Al menos siete policías resultaron heridos hoy en Baltimore al registrarse disturbios en las protestas por la muerte de un joven afroamericano que había sido detenido por la policía.
Uno de los oficiales heridos se encuentra inconsciente y otros presentan fracturas, informó el portavoz policial Eric Kowalczyk.
"Encontraremos a los responsables y los llevaremos a prisión. Nuestros oficiales trabajan duro por lograr el orden", destacó el vocero.
Las imágenes de televisión también mostraban a manifestantes golpeando un patrullero y arrojando botellas y piedras contra los oficiales. Varios comercios fueron saqueados y otro patrullero fue incendiado.
La emisora CNN aseguró que la policía hizo uso de balas de pintura para marcar con colores a los manifestantes violentos que quería detener.
Las protestas se vieron desatadas por la muerte de Freddie Grays, de 25 años, que sufrió una lesión en la columna tras ser detenido hace aproximadamente dos semanas. Las autoridades señalan que el detenido cayó en coma y murió al ser trasladado, mientras que sus familiares aseguran que las policía hizo uso de la violencia.
Gray fue enterrado este lunes, pero ya ayer por la noche se registraron manifestaciones con numerosos policías heridos.
Según la policía, varias bandas como Crips, Bloods y Black Guerilla Family se han unido para "acabar" con la policía. Las autoridades creen que la amenaza es seria.
Fuente: Télam & DPA
