Miles de chilenos marcharon este jueves frente al palacio presidencial de La Moneda, para exigir mejoras en las políticas educativas. Al respecto, la presidenta Michelle Bachelet aseguró que enviará proyectos al Congreso para satisfacer las demandas de los jóvenes.
Esta marcha realizada en Santiago, fue convocada por líderes estudiantiles para exigir mejoras en la educación, aunque derivó también en múltiples expresiones de rechazo a la élite política, sacudida por pagos irregulares de empresas a senadores y diputados. En este momento, el Gobierno chileno está en medio de una ola de acusaciones de corrupción contra políticos de gobierno y oposición.
"Ni corruptos ni empresarios, que Chile decida su educación", gritaron los jóvenes, acompañados por profesores y otros ciudadanos, en la primera gran protesta de este año.
La presidenta Bachelet, cuyo hijo Sebastián Dávalos está siendo investigado por tráfico de influencias en negocios inmobiliarios, aseguró que a la brevedad enviará al Congreso dos leyes educacionales.
La primera buscará mejorar los salarios de los profesores y la segunda establecer gradualmente desde 2016 la gratuidad de la educación universitaria.
Desde 2011, miles de protestas sacudieron Chile en demanda de derechos educacionales, civiles y sociales.
Bachelet llegó a la presidencia enarbolando un programa de reformas tributarias, electorales y educacionales, las que ha aprobado sucesivamente desde su regreso al poder en marzo de 2014.
En Chile, desde la dictadura militar (1973-1990) la educación pública universitaria es pagada, con aranceles de miles de dólares anuales. En contraste, la mitad de los trabajadores percibe salarios mensuales por debajo de los 450 dólares. (DPA)