El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, evitó analizar hoy los dichos del papa Francisco, quien pidió evitar la "mexicanización" de Argentina, en referencia al narcotráfico, aunque aseguró que no cree que "haya tenido vocación de agraviar a nadie".
Sobre la "mexicanización" del país: "No creo que haya tenido vocación de agraviar"
Además, negó que el Gobierno haya mandado a "espiar" a Jorge Bergoglio cuando era obispo de Buenos Aires porque, afirmó, "nunca se caracterizó por callarse la boca".
A través de un correo electrónico al titular de la fundación La Alameda y legislador porteño, Gustavo Vera, el papa Francisco dijo que "ojalá" la Argentina esté a tiempo de "evitar la mexicanización", en referencia al avance del narcotráfico, y afirmó que habló con obispos de aquel país que le aseguraron que la situación "es de terror".
"No es un tema que hay que evaluar porque hace referencia a un Estado soberano con el que yo no quiero meterme. Y no creo que Su Santidad haya tenido vocación de agraviar a nadie. No lo creo eso", afirmó hoy Fernández.
El Secretario también negó que el Gobierno haya mandado a espiar a Jorge Bergoglio cuando era obispo de Buenos Aires, aunque admitió sus "diferencias" por las posiciones políticas del ahora Papa.
"No tiene ningún sentido porque el cardenal Bergoglio en ningún momento se caracterizó por decir las cosas en privado. Alguna vez discutí con un cardenal primado de la Argentina que casualmente se llamaba Jorge Bergoglio, con el Papa nunca discutí. Y discutí porque tenía posiciones políticas con las que no coincidía", señaló. En ese sentido, sostuvo que nunca vio a Bergoglio "callarse la boca", y aseguró que "decía lo que tenía vocación, qué necesidad tenía de escucharse al Papa".
Fuente: DyN