Les hemos sacado entre 15 y 20 días de ventaja a los peronistas, dicen exultantes los radicales al pasear por el sur provincial a la fórmula Cornejo-Montero, mientras el PJ no acuerda su binomio aún.
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Entre la ventaja del tiempo y la expectativa por la alquimia
Pero nuestra unidad es más sólida si tiene la fragua de la interna, contestan desde el oficialismo, acostumbrado a largas reuniones con el alquimista Juan Carlos Mazzón para definir la fórmula propia.
Es que si bien los peronistas parecen más sangrientos en la previa, casi siempre, aprovechan la predisposición frentista del radicalismo para augurarles destinos divisorios como los de la Alianza finisecular.
Un poco girará por allí, seguramente, el debate que se viene.
Para mostrar su perfil audaz, el aspirante radical se le animó al ardiente y ventoso sur. Nada menos que en la tierra de los Félix, y por dos veces en la misma semana; para luego augurarle épica hebraica al histórico Vergara Martínez con la posibilidad de retornar a la intendencia malargüina si aprovecha las aguas dividas del peronismo lugareño.
Cornejo degustó las mieles de la expectativa favorable al juntar a comerciantes y empresarios en un hotel sanrafaelino. Hasta hace unos meses, sus visitas apenas juntaban una treintena de militantes.
Y sorprendió a los periodistas al anunciar la incorporación a su frente del Partido Fe, del Momo Venegas, con Vicente Emilio Russo como pre candidato dispuesto a competir en las Paso con los otros aspirantes del radicalismo.
Que el Chicho vaya con los radicales fue como anunciar que Riquelme se retiraba con la camiseta de River. Si lo viera su padre, que fue presidente del Partido Justicialista, resumía un colega de memoria rápida. Triste momento el actual para el otrora cacique sureño.
La segunda visita de Cornejo fue más sorprendente aun, para algunos. En los festejos vendimiales sanrafaelinos se lo vio entrar con Laura Montero, sí; pero sin Ernesto Sanz, que estaba a pocos kilómetros del lugar, en Cuadro Benegas.
Nada raro entre Sanz y Cornejo, sin embargo. La relación de ambos es óptima, estrecha. Estuvieron juntos, por ejemplo, en Malargüe, ayer.
Sanz tenía un compromiso familiar y, por cierto, en los últimos tiempos sólo no han podido coincidir en los mismos espacios y pensamientos con la también senadora nacional.
El problema más evidente que tiene Cornejo es la pretensión de unir a gente del Pro con la de Massa en el amplio frente opositor que quiere tejer. Mucho no le quita el sueño el acuerdo con los representantes del ex jefe de Gabinete K. Lo que más le preocupa es ver cómo trasladar interesantes porcentajes de aceptación que tiene Macri en algunos departamentos.
En San Rafael, por ejemplo, Macri está en el 20% de intención de voto para las presidenciales, pero no traslada eso a los suyos en los números provinciales, les contaba Cornejo a sus amigos anoche, tras jugar un clásico fulbito en Godoy Cruz.
Se lo ve rápido, dinámico no tanto en el fútbol, sino más bien en los movimientos políticos. Aprovechó el descontento que hay con los chinos de parte de algunos metalmecánicos y ya tiene organizado un encuentro con ellos hoy a las 18.
Los peronistas, en cambio, están en su salsa. En la etapa reproductiva, diría el General. La llegada de Mazzón creó más expectativa hacia afuera que dentro del círculo chico. Roby y Palau estaban avisados de que podían lanzar sus spots porque estas primeras reuniones no iban a definir la fórmula.
El ministro de Salud incluso seguía para adelante con su agenda, que además de una visita fugaz a San Rafael para la fiesta vendimial, incluye dos días de estadía desde mañana en tierra de los Félix, a quienes siempre les reconoció que se han portado muy bien conmigo.
A propósito de los hermanos. En todos lados aclaró Emir que Omar no se volvió al sur enojado con nadie de sus encuentros en Mendoza, sino para cumplir una reunión con ganaderos de varias lados del país organizada desde hacía semanas. Y entre ambos habían decidido hace rato que la representación de las aspiraciones del mayor de ellos la iba a asumir en la mesa chica esta semana el intendente.
En todos lados, también, despotricó contra los que se prendieron en la jugarreta de los que usando teléfonos públicos cuando no tienen nada para hacer, se dedican a las operaciones, en referencia al fallido lanzamiento de Cristina Da Dalt como alternativa para la Vicegobernación.
La contadora volvió a mostrar lealtad y, con la sugestiva presencia en tierras sanrafaelinas de Ricardo Pettignano, su descubridor político, el mismo día del run run, Da Dalt invitó a cenar a Emir a su quincho, donde los esperaba un asado que preparó su esposo, el senador Samuel Barcudi.
Si Da Dalt fuera candidata a Vice, sólo sería sobre algo acordado por Omar Félix, eso quedó claro.
Mazzón vuelve, siempre vuelve. Estuvo ahora para ordenar, por lo menos, lo de Miriam Gallardo, explicarle por qué no a Tanús y medirlo a Bermejo. Volverá en estos días, pero el acuerdo no saldrá esta semana, sino la próxima, anticipa uno de los integrantes de la mesa chica.
Será una semana más de ventaja para la campaña radical, según estos, o una semana más de expectativa positiva que, según los peronistas, generan sus intrigas. Gente que tiene una forma de mirar las cosas de modo diferente, incluso el tiempo.