La producción de cebada concluyó durante el ciclo 2014-2015 en 2,85 millones de toneladas, cifra que se convirtió en el menor resultado obtenido en los últimos cuatro campañas producto de la desinversión que experimenta este cultivo.
- Sitio Andino >
- Economía >
La producción de cebada es la más baja de las últimas cuatro campañas
Según el último informe de la Bolsa de Cereales porteña, la producción obtenida tras concluir la campaña de cebada "consolida una caída de 950 mil toneladas en comparación a los resultados obtenidos en el ciclo 2013-2014".
Sin embargo, la trilla finalizó en la última semana, especialmente para el caso de la cebada cervecera, tras haberse recolectado un total de 790 mil hectáreas en el orden nacional, las cuales entregaron un rinde medio de 3.610 kilos por hectárea.
"Las principales variables que explican esta disminución productiva son la caída del 28 por ciento en el área sembrada, las pérdidas de superficie que triplicaron las registradas durante el ciclo previo, y un rinde promedio nacional 8,4 por ciento inferior al de la campaña pasada", indicaron los especialistas de la bolsa porteña.
Más allá de esta cuestión, por complicaciones climáticas se registró una pérdida de 130 mil hectáreas durante la presente campaña de cebada.
En los campos bonaerenses y de La Pampa, área que representa el 90 por ciento de la superficie concentra su producción, se registraron condiciones adversas para el desarrollo de los cultivos, especialmente en el sudeste de la provincia de Buenos Aires que se vio afectado por abundantes lluvias y serias inundaciones.
Esto hizo perder superficie y mermar la productividad: ya que solo en el sudeste bonaerense se perdieron por este motivo unas 94.310 mil hectáreas y a las que también se le debió acumular otras 12 mil hectáreas perdidas en el área del sudoeste del mismo distrito y 5 mil en el centro de la provincia de Buenos Aires.
Los informes técnicos admiten que en los lotes donde -pese al exceso hídrico- las plantas de cebada lograron sostener su desarrollo, se disminuyó el potencial de los cultivos producto del lavado de los suelos.
Tampoco es menor la posibilidad de asistencia de los campos que se generó a partir de la imposibilidad de transitar los caminos rurales en las zonas inundadas, situación que impidió atender la situación fitosanitaria en estas áreas.
Asimismo, las regiones del sur y norte de La Pampa, y oeste y sudoeste bonaerense recibieron durante este ciclo agrícola lluvias por encima de los promedios zonales, hecho que sin duda afectó la situación de la cebada en estas regiones.
Fuente: DyN