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DELINCUENCIA JUVENIL

Un grupo de niños tiene a maltraer a la parroquia de Palmira, en San Martín

Robo, vandalismo y hasta una amenaza de muerte a uno de los religiosos del lugar, han sido provocados por un grupo de menores que viven cerca de la parroquia.
Por Carolina Pavón carolina_pavon@sitioandino_com_ar

Hace unos meses que la parroquia Inmaculada Concepción de Palmira, San Martín, es víctima de robos, vandalismo y hasta habido una amenaza de muerte hacia uno de los religiosos que viven en la propiedad. Todo esto, hecho por unos niños que no tienen ni 15 años de edad.

“Cuídese porque hoy a la noche me traen un revolver y le pego un tiro en la cabeza”, está fue la amenaza que recibió por parte de uno de estos menores, el fraile Rodolfo Segura, que vive en la casa de la parroquia junto a dos sacerdotes más.

Estos chicos son conocidos entre la comunidad religiosa católica de Palmira, ya que desde que eran más pequeños se ofrecían a cuidar los autos en las misas de los domingos a cambio de una colaboración. En ese tiempo eran “simpáticos” y trataban bien a quienes se acercaban al lugar.

Pero con el correr de los años, el grupo de chicos, que son alrededor de cinco menores que viven cerca de la iglesia, se hicieron más grandes y comenzaron a cometer diverso delitos.

De acuerdo a lo expuesto por los religiosos y personas que desempeñan tareas en el lugar, los menores, que a toda hora se los puede ver en la calle, primero comenzaron a entrar al predio de la parroquia a tapar los baños y a sustraer mercadería del área de Cáritas.

Luego, fueron más allá y comenzaron a robarles los accesorios a las bicicletas de las personas que estaban en la misa. Los matafuegos y las luces de emergencias también fueron sustraídos.

Hace unos meses, que estos chicos comenzaron a robar bicicletas, lo que puso en alerta a los habitantes del lugar.  La retirada de los inquilinos de la casa que queda a un costado de la iglesia, facilitó la tarea a estos chicos, que a través del patio de esta propiedad que permanece vacía acceden a los patios de la parroquia, como al del resto de los vecinos.

La amenaza al fraile fue la gota que rebalsó el vaso. Por eso se hizo una denuncia policial, que se sumó a las otras exposiciones hechas contra estos menores, cuyo trato con las personas, hoy en día es cada vez más agresivo.

Las autoridades religiosas han tomado diferentes medidas de seguridad para evitar que continúen los robos. También han expuesto su situación en las reuniones de seguridad realizadas en Palmira, donde han estado presentes autoridades del Ministerio de Seguridad.

A pesar de las denuncias, actualmente, el grupo de niños, que el más grande no llega a tener 15 años de edad, sigue rondando por los alrededores de la parroquia, sobre todo los fines de semana cuando la gente se acerca en diferentes medios de transporte a presenciar las misas.

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