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"Mejicaneadas"

Ajuste de cuentas por el narcomenudeo en San Rafael

La policía está abocada al esclarecimiento del hecho ante la escalada de violencia
Por Sección Departamentales

Un hecho policial ocurrido en la noche del martes en jurisdicción de Las Paredes ha puesto el foco en una modalidad delictiva que puede ser tomada como la expresión más concreta de la expansión del fenómeno del narcomenudeo en San Rafael.

El Jefe de la distrital Sur de la Policía de Mendoza, Comisario Hugo Lucero, reconoció en diálogo con Radio Andina San Rafael, que el hecho en el que unas seis personas que se movilizaban en un Fiat Uno blanco descargaron una ráfaga de disparos sobre un Peugeot 405 en el que se movilizaban Marcelo Juan Manuel Cuartara, de 31 años y Adolfo Moyano Gil, de la misma edad, quienes transitaban en compañía de otra persona que se retiró del lugar minutos antes de las 23.30.

Los disparos hirieron en la ingle a Cuartara y en el abdomen a Moyano Gil, quien quedó internado en terapia intensiva del Hospital Schestakow, mientras que la tercera persona resultó herida en el maxilar, aunque fue atendido y se retiró del hospital por sus propios medios. Este último caso, muestra que los agresores tiraron a matar, por cuanto el disparo impactó en la cabeza de la víctima, aunque con mucha suerte para el herido, como queda expresado.

Lucero admitió que si bien, las causas del hecho no están definitivamente esclarecidas, “es posible que esto que es un típico caso de ajuste de cuentas, tenga que ver con el fenómeno del narcomenudeo, que es un fenómeno que crece de manera preocupante en San Rafael”.

La situación se hace crítica, por cuanto en virtud de una corriente jurisprudencial que impera en la Justicia Federal fundada en el “caso Arriola”, que en términos prácticos ha legalizado el consumo de drogas en el país, permitiendo que las personas que son detenidas con cantidades escasas de drogas recuperen rápidamente su libertad, por cuanto se considera que esa cantidad es para consumo personal y no para ser vendida, tratándoselas como pacientes de una adicción y dictando medidas cautelares para su tratamiento y recuperación, cuando en realidad se trata de narcotraficantes que utilizan el narcomenudeo como modus operandi.

“Esta situación genera el fenómeno de estos casos de mucha violencia, en los que los agresores, generalmente actúan irrumpiendo en el ámbito de las víctimas, ya sea dentro de sus casas, o disparándoles desde una moto y huyendo cuando las víctimas están prácticamente indefensas y usando el factor sorpresa como estrategia fundamental en sus ataques. La proliferación del negocio de la venta de estupefacientes tiene este efecto tremendamente peligroso, porque los disparos son hechos a mansalva y sin ninguna contemplación por la situación de personas ajenas a la situación que pueden recibir eso balazos que se disparan sin control”, expresó el comisario.

El diario La Nación publicó este lunes un extenso informe en el que se da cuenta de que este tipo de crímenes ha crecido un 50% en el último año en la provincia de Mendoza.

“En lo que va de 2014 ya fueron desarticulados más de 350 puestos de venta de drogas; el año pasado no superaron los 260. La policía admite que al desmantelar estos comercios minoristas no se allana el camino hacia los "peces gordos", aunque ya hay unas 150 causas abiertas contra bandas o grupos narcos”, dice la nota citada, con datos referidos a la ciudad de Mendoza .

El mismo artículo informa que “la visibilidad del narcomenudeo comenzó en Rosario y se profundizó este año, donde la venta minorista de estupefacientes mostró su lado más violento. En los primeros meses de 2014 se produjo casi un homicidio por día; un tercio de esos casos estuvo vinculado al narcotráfico. Las guerras de bandas estaban a la orden del día, lo que provocó el desembarco de la Gendarmería, que logró frenar la escalada. Ahora, aunque siguen apareciendo venganzas por drogas, las organizaciones criminales rosarinas modificaron su modus operandi y se volcaron a delitos tradicionales, por lo que crecieron los robos a mano armada”.

En San Rafael a menudo aparecen en el hospital heridos de balas en las piernas. Son los típicos ajustes de cuenta entre quienes rompen las reglas de juego en la ilícita actividad de la venta de drogas al menudeo.

Es más, en reiteradas ocasiones los heridos se niegan a aportar datos sobre lo sucedido a modo de cubrir al “justiciero” ante el temor de nuevos ataques, hechos sobre los que rara vez se llega al esclarecimiento del hecho y los casos quedan sin resolución judicial o aparecen como herido en riña.

Tampoco debe olvidarse la gran cantidad de droga incautada tiempo atrás en una finca de General Alvear y que tenía como destino Chile, a través del Paso El Pehuenche y que llevó a la privación de la libertad a todos los componentes de una familia, los que a su vez estaban involucrados en asaltos cometidos en la ciudad alvearense. 

Por Martín Rostand y Dardo Tusi

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