La séptima edición del Festival San Vicente Tango en Godoy Cruz contó con la presencia del nieto recuperado de Estela de Carlotto. El pianista y compositor brindó en la noche del sábado un concierto en el Teatro Plaza junto a otras agrupaciones que pasaron por el escenario como, Érica Ritman y trío de guitarras; Valparaíso Tango y el Sexteto Mayor, que cerró la jornada.
Guido Carlotto, un músico en constante búsqueda
Un día antes de la presentación, Guido Montoya, dialogó con Sitio Andino. Una entrevista telefónica donde habló sobre su carrera artística y la ferviente convicción que mantiene acerca de que el arte es una de las fuerzas más potentes para transformar la realidad.
-¿Cómo es la historia de este Dúo con el que te presentás en Mendoza? Se sabe que también formas parte de otras formaciones musicales.
-Siempre toqué tango pero nunca tuve un grupo fijo, viste que es difícil. En algún momento había armado una orquesta allá en Olavarría y no la pude sostener porque era difícil juntarse y de golpe me encontré con Daniel y ya habíamos trabajado juntos en el Conservatorio, nos juntamos y salió la idea de tocar algo de tango y a partir de ahí no hemos parado. Hace unos años ya que estamos armándolo y hará cosa de un año y medio que estamos fuertemente tocando y presentando la música todo el tiempo.
-¿Qué te provoca el tango, cómo género musical, en comparación con otros géneros?
Yo lo escuché desde siempre y quizás una de las pocas músicas que me traen recuerdos de la infancia. Siempre me ha movida fibras muy particulares. En ese sentido ha sido siempre para mí un género muy inspirador, que no lo he abordado desde la composición, sino que siempre desde la interpretación. Yo no escribo tango, si es escribo otras músicas. Lo que me pasa con el tango es eso, una gran conexión afectiva, me gusta y me siento muy cómodo tocándolo.
-Algunos te describen como un artista creativo y un compositor sensible ¿Cómo te definís vos como músico?
-Como músico me defino como un tipo versátil porque hago varias cosas y que estoy constantemente en la búsqueda. Eso es lo que me puedo apuntar como un punto a favor. Un buscador, siempre buscando nuevos lenguajes.
-¿Cuánto se ha modificado en tu carrera las cosas que han sucedido en estos últimos tiempos? ¿Cómo te proyectás en el futuro; qué es lo que viene?
-Lo que viene me resulta muy atractivo, pero difícil de adivinar. Ha pasado todo tan rápido y esto ha potenciado mi vida musical de una manera bárbara. Yo no sé si hubiera sido por esta situación si estaría hoy acá. Capaz que sí, pero puede que no. Lo que ha pasado es que todo se ha potenciado mucho lo que podría ser mi carrera musical. A partir de ahí, hay muchas situaciones que no tenía muy en claro y que ahora es una realidad que la tengo de una manera más tangible. Estoy a la vista de un montón de oportunidades y de ofrecimientos.
-¿Lo tomás con alegría todo lo que está sucediendo?
-Sí, sí. Con una enorme alegría todo. Lo personal y esto que es profesional también
-¿Cómo viviste el concierto histórico que brindaste esta semana en el Centro Cultural Aroldo Conti (Ex ESMA)?
-También, con mucha alegría, con mucha expectativa, algo de nervios porque era el primer concierto que dábamos después de la noticia. Fue un concierto muy particular por el lugar, por la gran cobertura de Medios que tuvo, porque estaba toda la familia. Pero una vez que nos relajamos paso lo que tenía que pasar, que es que era un concierto de música. Ahí sentí que estaba haciendo lo mejor que sé hacer.
-¿Te pensás en este contexto como una persona que va a colaborar en la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia desde la música?
-Yo creo en el poder transformador del arte y creo que el arte puede cambiar al mundo. Una cosa que puede parecer utópico y hasta quizás un poco ingenuo, pero de verdad es una cosa muy fuerte y muy importante. Se han intentado muchas maneras de cambiar el mundo y creo que ahora vale de verdad intentar esta. Jugárnosla para que el arte nos de todo lo que necesitemos. Que el arte y al amor sea el sistema que necesitemos para vivir. Pensándolo así, por ahí...capaz nos va mejor.
-¿Cómo describirías tu presente?
-Acostumbrándome a esto que es una especie de nueva vida, pero afrontándola con alegría.
La noche del sábado
Al caer la noche, la música y la danza arrabalera volvieron a ser las protagonistas excluyentes de una velada que, sin lugar a dudas, quedará impregnada en la memoria de las cientos de personas que asistieron a la Sala Mayor de los godoycruceños. Haciendo gala de su elegancia vocal, la soprano Érica Ritman comenzó a recorrer el escenario con tangos, valses y milongas de la época dorada del género, meciendo su inconfundible voz en un colchón de cuerdas conformado por Julio David Mira Palacio; Javier Oscar Ledda y Luis Marcelo Méndez.
A su término, la seducción arremolinada del Valparaíso Tango arribó desde la ciudad portuaria chilena para demostrar que la danza tanguera es una pasión que no reconoce fronteras. Espaldas al descubierto, contorneándose en cada vaivén del paso masculino, firme y decidido, fueron entretejiendo innumerables historias de amor y desamor, con apasionadas coreografías grupales e individuales dirigidas por Paloma Berrios y Maximiliano Alvarado. Luego de la actuación del cuerpo de baile, Juan Guerrero, representante de la Dirección de Cultura de la Ilustre Municipalidad De Valparaíso le entregó un simbólico obsequio a Diego Gareca, para continuar estrechando los lazos de solidaridad, de hermanamiento cultural y cooperación mutua que ambas ciudades mantienen desde hace muchos años.
Fina estampa instrumental
Daniel Rodríguez e Ignacio Montoya Carlotto, casi sin mediar palabras, comenzaron a dialogar en silencio y en la complicidad de la guitarra y el piano, respectivamente. Este binomio musical e instrumental realizó un repaso por algunas de las obras más importantes de la escudería de la vieja escuela, con arreglos creados especialmente para la ocasión, tomando como referencia casi obligatoria al icónico dúo conformado por Horacio Salgán y Ubaldo de Lío. Con una impronta impregnada por aires milongueros, el repertorio fue llegando a su fin y las teclas cayeron rendidas ante la magia de Taquito militar y Danzarín.
Finalmente, el broche de oro de esta nueva gala lo imprimió la presencia estelar del Sexteto Mayor. Con una vitalidad envidiable y un repertorio enteramente instrumental, moldeado por un sonido robusto que no perdió la elegancia en ningún compas, la tradición mas purista del género y la vanguardia se mixturaron de la mano de destacados músicos de la escena tanguera actual como los bandoneonistas Luciano Sciarretta y Mariano Signa, el contrabajista Enrique Guerra y el pianista Fulvio Giraudo y los históricos violinistas Mario Abramovich y Eduardo Walczak, presentes desde la formación original, que data de 1973.
Fieles a su sello personal, que los llevó a la consagración mundial por más de 50 años de historia musical, el ensamble revitalizó obras cumbres de autores que dejaron una huella imborrable en el género, deteniéndose en el legado de Carlos Gardel; Astor Piazzolla y José "Pepe" Libertella, uno de los fundadores y directores del conjunto, con refinados arreglos musicales producto de un profundo respeto y admiración por la mística urbana que dichos intérpretes supieron imprimirle a un género que ha tomado ribetes universales. El público no los dejó bajarse del escenario y los ovacionó con aplausos que se multiplicaron por miles.
San Vicente Tango 2014: La agenda
Domingo 5 Hora: 19.00: Gran Milonga con la actuación de Los Caballeros del Tango. Lugar: Cantina del Club Andes Talleres (Belgrano y Castellani). Retirar invitaciones en la boletería del Teatro Plaza (Colón 27)