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La historia de la joven que tuvo tres hijos tras ser abusada durante 12 años por su padre

Los vejámenes se iniciaron en Guaymallén y luego se repitieron en distintas casas del Gran Mendoza. Ayer la Justicia detuvo al acusado y ahora investiga el accionar de la madre.
Por Pablo Segura
Fueron doce años de terror. El martirio empezó allá por el 2002, cuando la familia vivía en Guaymallén. Todo se inició como un abuso sexual aislado, pero luego se transformó en algo cotidiano. Se repitió a diario en ese hogar, y luego ocurrió de nuevo en las distintas casas donde vivieron, tanto en Godoy Cruz como en Las Heras.

Este miércoles, la víctima, una joven que hoy tiene 24 años, se cansó y junto fuerzas para denunciar el caso. Lo hizo en una comisaría de Las Heras, y rápidamente, varios funcionarios judiciales se ocuparon del caso.

Mientras, el Ministerio de Seguridad trasladó a la víctima, y sus tres hijos, de 2, 4 y 6 años, a una casa que está bajo el programa de testigos protegidos y con ayuda de la división Asistencia a las Víctimas.

Por la gravedad del hecho, el fiscal de ese departamento, Fernando Giunta, derivó la causa a manos del fiscal especial Santiago Garay. Este tomó declaración a la víctima y ordenó de inmediato la detención del sospechoso.

El acusado, de 49 años y vigilador privado en una empresa, fue capturado este miércoles en el barrio Covirpol, lugar en el que se habrían originado las últimas violaciones.

Quedó detenido en Contraventores, lugar en el que seguirá incomunicado por los próximos días. Por ahora, no irá a prisión, pues su vida corre peligro en ese centro de detención.

Garay lo imputó esta mañana del delito de “abuso sexual agravado por el vínculo en reiteradas ocasiones”. Esta calificación podría llevar al sospechoso, a una pena de más de 20 años de cárcel.

Según consta en el expediente, la víctima denunció que los abusos se iniciaron cuando ella tenía 12 años. Bajo amenaza, el hombre la atacaba cuando quedaban solos en la vivienda, donde también vivían los dos hermanos de la chica –un hombre y una mujer de unos 20 años- y su madre. También había maltratos físicos y amenazas, relató la chica.

Entre ayer y hoy, el fiscal realizó algunas pericias psicológicas a la denunciante. Un adelanto de estas, arrojó que la mujer “tiene indicadores que podrían coincidir con una mujer que ha sido víctima de un abuso sexual”. Es decir, su relato es coherente y tiene pruebas para sostener la acusación.

Garay ya ordenó un cotejo de ADN entre el imputado, y la víctima, como así también con los tres hijos. El primer cotejo, es para ratificar que la joven es hija biológica, y el segundo para confirmar que los menores nacieron producto de los abusos.

Mientras todas estas pericias llegan a manos del fiscal, la investigación se centrará en el accionar de la madre de la chica, quien hoy sigue viviendo normalmente en una casa del barrio Covirpol de Las Heras.

“No se sabe si no sabía, si ocultaba los hechos o si fue parte del maltrato”, explicó una alta fuente judicial. Eso es lo que intenta esclarecer Garay.

Por el momento, la mujer, quien está debidamente identificada, no ha declarado, ni como testigo, ni como sospechosa. Sin embargo, en cuestión de días su situación podría cambiar.

El relato de la víctima fue contundente. Contó detalles y todo el martirio que vivió durante estos 12 años. Entonces, mientras el Estado intenta reparar los daños ocasionados asistiendo a la víctima, la Justicia se ocupa del acusado, que pareciera tener un futuro en una cárcel, por varios años.

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