En Las paradojas del deseo. El sueño en el Seminario 6 de Jacques Lacan, la psicoanalista Cristina Toro articula la interpretación de los sueños de cuño freudiano con la teoría del deseo en Lacan.
- Sitio Andino >
- Cultura >
Las paradojas del deseo. El sueño en el Seminario 6 de Jacques Lacan
La psicoanalista Cristina Toro articula la interpretación de los sueños de cuño freudiano con la teoría del deseo en Lacan.
El libro, publicado por la editorial Letra Viva, retorna sobre La interpretación de los sueños, texto que acaso haya que considerar fundacional del concepto inconsciente.
T : ¿Cuál es el sentido de volver a la cuestión del sueño, más de 100 años después de la publicación de La interpretación de los sueños? ¿Qué diferencias hay entre la perspectiva freudiana y la lacaniana sobre esta cuestión?
CT : Es interesante su pregunta, porque permite situar la perspectiva del nacimiento mismo del psicoanálisis, con la lectura acerca del sentido y la interpretación de los sueños, que plantea Freud, y la posición del inconsciente que va introduciendo Lacan. Lacan se nombra a sí mismo como freudiano, pero para estar en tema, el freudiano que está presente en el sueño de la Inyección de Irma (del propio Freud, en La interpretación de los sueños). Por otra parte, eso no le obstaculiza que allí donde tenga algo nuevo que decir, vaya a soslayarlo. Lo observamos puntualmente en lo que terminó siendo el tema central de este libro, y como siempre Lacan lo recuerda, que él se autoriza en su lectura de Freud; sin embargo, ya está presente, aludida entrelíneas, lo que será su teoría de la interpretación, respecto del alcance que ésta debe tener; me refiero a su alcance en lo real. Le diría que Lacan encontró cómo responder a lo que Freud situó como un tope, y obviamente eso cambia radicalmente, subvierte la perspectiva del psicoanálisis que bien podríamos llamar lacaniano, debido a que introduce, y no sólo para la interpretación, un registro con el que Freud tuvo su encuentro, pero que teóricamente no pudo transmitirnos.
T : Dos capítulos de su libro se dedican a un sueño de un paciente de Ella Sharpe, releído por Lacan en el seminario 6: El deseo y su interpretación, ¿cómo podría resumir el propósito de este análisis? ¿De qué manera deseo e interpretación se requieren recíprocamente?
CT : En este punto el azar jugó su partida, y me llevó a trabajar la importancia de los sueños en un análisis, ya que Freud decía que el deseo es el fundamento del sueño, y que un sueño es su relato, a tal punto que a veces un solo sueño puede mostrar todos los elementos del fantasma fundamental de un sujeto, como en el caso del Hombre de los Lobos, que por cierto no está trabajado en este texto. En el seminario 6, Lacan trabaja el sueño del paciente de Freud, sueño de un hijo que sueña que su padre estaba muerto sin el padre saberlo, y luego se aboca, tomando al sueño y a la interpretación como eje, de precisar, distinguir y fundamentar la cuestión del fantasma en el recorrido de una cura, lo que implica las posiciones de un sujeto frente a su deseo. En este caso, de un paciente de Ella Sharpe, Lacan lo trabaja en disidencia con la analista, mostrándonos cómo sus escollos, son boyas de nuestra ruta, lo comprobamos, ya que su análisis le permite trasmitirnos el viraje fundamental clínico de la interpretación y sus incidencias, por supuesto, anclada en la transferencia, concepto psicoanalítico, si lo hay, fundamental. Lo que llamo la teoría del deseo que Lacan despliega en el seminario es la que desemboca en que el deseo es su interpretación.
T : ¿Cómo considera que deben leerse los textos de Lacan? ¿Cuál fue su método de trabajo en la escritura del libro?
CT : Puedo decirle que no sé cómo deben leerse los seminarios y escritos de Lacan. Personalmente, leo los textos de distinta manera. A veces todo de un tirón, señalando las cosas con las que me sorprendo, no diría que los leo como una novela, pero casi. Algunas clases de diferentes seminarios se prestan para ello, y otros desde luego que no. Pero otra cosa es cuando me decido a trabajar un seminario, o un escrito. En ese caso mi lectura es minuciosa, a la letra, voy a las referencias que Lacan plantea, en algunos casos busco articular con lo que Lacan dice en otros seminarios. Pero en este caso, ya yendo a la escritura de El sueño en el seminario 6, y quizá eso podría pensarse como una metodología, en este caso de escritura, puedo decirle que a propósito traté de no tomar referencias posteriores, a los fines de favorecer la trasmisión, aunque en la enunciación se observe la incidencia singular de la lectura de los fundadores. Y también de Colette Soler y Gabriel Lombardi, interlocutores más directos.
Fuente: Télam