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El misterioso Salinger en fotos y cartas

Un trabajo descomunal para develar ese inmenso misterio que fue el escritor (1919-2010) hicieron David Shields y Shane Salerno.
Por Sección Cultura

"Salinger", volumen publicado por Seix Barral en la Argentina, presenta al lector un material conformado por una pluralidad de voces que dejan puntos oscuros pero también ponen palabras a ese silencio mantenido por más de cincuenta años.

Según los autores del libro, antes de publicar su novela -"que ha vendido más de 65 millones de ejemplares y continúa vendiendo más de medio millón al año"-, Salinger era un veterano de la Segunda Guerra Mundial, cuyas secuelas dieron lugar al mito, a través de esa coraza construida por el escritor para alejarse del mundo.

El Día D, el 6 de junio de 1944, es el elegido por Shields y Salerno para ubicar a Salinger en el escenario del desembarco en Normandía y reconstruir esos días a través del testimonio de familiares y ex soldados que compartieron esa experiencia extrema.  

"En la playa no había nada más que los muchachos muertos de las Compañías A y B, algunos marineros muertos y un capellán que gateaba por la arena en busca de sus anteojos. Era lo único que se movía allí, con ochenta y ocho obuses estallando a su alrededor y allí seguía él, a cuatro patas, buscando sus anteojos. Fue derribado...Así estaba la playa cuando llegué yo", cuenta Salinger en un texto inédito, reproducido en el libro.

Durante la guerra se produjo el encuentro en París de Salinger con Hemingway y ambos se cruzarán en varias oportunidades: "Creo que debió ser una especie de visión romántica la que tuvo mi abuelo, lo que vio en Salinger: un escritor joven y con talento que combatía en la infantería durante la Segunda Guerra Mundial", testimonia Sean Hemingway, nieto del escritor.

Para entonces había escrito "los seis primeros capítulos de lo que terminaría siendo `El Guardián...`, un libro que redefiniría la América de posguerra y que se puede interpretar por encima de todo como una novela bélica camuflada", opinan Shields y Salerno acerca del autor de una obra escasa e inolvidable.

Con la publicación en el New Yorker de "Un día perfecto para el pez banana" (1948) "pareció que era la primera voz americana joven y legítima que se publicaba y que tenía toda la potencia y la música de lo que más tarde habría en las palabras de Bobby Dylan, o de los Beatles, o en la música de la Motown", apunta Gay Talese.

El 16 de julio de 1951 la editorial `Little, Brown` publicó "El Guardián...", calificada por el New Yorker con una novela "brillante, divertida y conmovedora" luego de rechazarla por ser un libro artificioso y poco creíble.

Otras pistas seguidas por los investigadores se ciñen a las mujeres que pasaron por su vida a partir de su relación con Oona O`Neill, una joven de notable belleza, como muestran varias fotografías del centenar incluidas en el libro. 

En la segunda parte del libro, los autores afirman que "desde los los años 50 hasta su muerte, en 2010, fue el hinduismo advaita vedanta que lo llevó a abandonar la narrativa".

Sin embargo la estela de "El guardián ..." seguirá en la portada de los diarios, aunque no solo por motivos literarios:"Yo di cinco pasos hacia la calle, me di la vuelta, saqué mi revolver Charter arms del 38 y le pegué cinco tiros por la espalda", cuenta Mark David Chapman, luego de asesinar a John Lennon y de sacar un ejemplar de la novela de Salinger que llevaba consigo. 

En el último capítulo, titulado Secretos, Salerno asegura que pese a los desmentidos de los herederos sobre manuscritos en los que Salinger habría trabajado: "Hay constancia de su existencia gracias a una serie de testigos que los han visto a lo largo de las décadas".

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