Tras algunas idas y vueltas, de presentaciones y apelaciones judiciales, finalmente el policía que mató a un joven al confundirlo con un ladrón, será juzgado en un juicio oral y público, en el que deberá responder por un homicidio agravado por el uso de arma de fuego, delito que podría mandarlo a la cárcel por más de 30 años.
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Va a juicio el policía que mató a un joven al confundirlo con un ladrón
Así lo decidió el fiscal especial Santiago Garay, quien tuvo que liderar una larga investigación que atravesó varias instancias judiciales. De esta forma, Rubén Darío Agosti no tiene otra: deberá sentarse en el banquillo de los acusados, al estar sindicado como el autor del crimen de Ezequiel Torres, ocurrido en noviembre del 2012.
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El efectivo, de 26 años, permanecerá con prisión domiciliaria hasta la realización del debate. Esto hará que se agilicen los pasos procesales, pues, según trascendió, la defensa no se opondría a la elevación a juicio, entendiendo que en el debate podría lograr una pena menor para el imputado.
Esto, porque el letrado que defiende a Agosti tiene pruebas para demostrar que el uniformado atacó a Torres en un error, o bien, bajo una legítima defensa, cuando intentó repeler un asalto en una despensa y un delincuente que no fue Torres- lo apuntó con un arma.
Esta última calificación fue a la que intentó acceder Agosti e incluso, lo logró en parte cuando un Juez de Garantías le dio la razón y ordenó su detención. Sin embargo, ante la apelación del fiscal, la Cámara de Apelaciones ratificó la carátula de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
Torrez tenía 22 años cuando fue asesinado de un balazo. El joven había ido junto a su novia a una despensa de calle Padre Vázquez al 900, en Maipú, cuando un grupo de delincuentes irrumpió en el lugar para asaltar a la dueña.
Esa mujer era la madre de Agosti, quien estaba en su casa, al lado del comercio. Según quedó acreditado en la investigación, el uniformado salió de la morada y corrió hasta el local para defender a su madre.
Allí se enfrentó a los delincuentes y en medio de esa escena, le disparó a un joven, que terminó siendo Torres, un inocente.
Agosti quedó inmediatamente detenido y fue separado de la fuerza. Desde el día del hecho, el 11 de noviembre del 2012, hasta junio del 2013, el efectivo estuvo preso en San Felipe, pero luego, por decisión de un Juez, quedó libre.
Más tarde, la Cámara revocó ese fallo y el uniformado fue detenido nuevamente, aunque en esa ocasión accedió a la prisión domiciliaria.
Ahora enfrentará un juicio en el que puede recibir una dura pena a prisión.
La pareja del joven asesinado anoche por un efectivo relató paso a paso lo que ocurrió en la despensa. La madre de la víctima pide Justicia.