A la hora de buscar planetas que puedan ser habitables, los astrónomos tienen en cuenta que estén situados en la llamada "zona de habitabilidad", un lugar del espacio alrededor de una estrella con la temperatura adecuada para poder albergar agua líquida y, en consecuencia, dar una oportunidad a la vida, al menos tal y como la conocemos.
Científicos aseguran que planeta muertos pueden tener vida en su interior
A la hora de buscar planetas que puedan ser habitables, los astrónomos tienen en cuenta que estén situados en la llamada "zona de habitabilidad".
La zona habitable actual en nuestro Sistema Solar se extiende tan lejos como Marte, pero si se redibuja según el modelo de Aberdeen, se amplía más allá de Júpiter y Saturno. Los resultados también sugieren que muchos de los llamados planetas solitarios que viajan a la deriva, sin estrella, en completa oscuridad, también podrían ser habitables.
"Planetas rocosos varias veces más grandes que el nuestro podrían soportar agua líquida a unos 5 km por debajo de la superficie, incluso en el espacio interestelar (es decir, muy lejos de una estrella), incluso si no tienen nada de ambiente, porque cuanto más grande es el planeta, más calor genera internamente", recuerda McMahon.
Por ejemplo, los astrónomos creen que el planeta Gliese 581d, descubierto en 2011, que está a 20 años luz de distancia en la constelación de Libra, puede ser demasiado frío para tener agua líquida en la superficie. Sin embargo, el nuevo modelo sugiere que es muy probable que sea capaz de contenerla a menos de 2 km de profundidad, en caso de que sea similar a la Tierra.
McMahon espera que los estudios alienten a otros investigadores a considerar cómo se podría detectar señales de vida en otros planetas, aunque esté tan escondida. "Los resultados sugieren que la vida puede ocurrir mucho más frecuentemente en lo profundo de los planetas y las lunas que en sus superficies. Esto significa que podría valer la pena la búsqueda de signos de vida fuera de las zonas habitables convencionales", dice.
"Las superficies de los planetas rocosos y lunas que conocemos no son nada parecidas a la Tierra. Son, por lo general, frías y estériles, sin ambiente o con una atmósfera muy delgada o incluso corrosiva. Ir por debajo de la superficie te protege de toda una serie de condiciones desagradables que existen por encima. Así que la zona habitable del subsuelo puede llegar a ser muy importante. Incluso podría ocurrir que la Tierra fuera rara por tener vida sobre su superficie", concluye el investigador.
Fuente: Contexto