El 6 de octubre, el hospital Perrupato de San Martín recibía a un bebé que tenía gravísimas heridas en varias partes del cuerpo y que horas después, fallecería en el hospital Central. Por el tipo de heridas, la Justicia puso la lupa en sus progenitores, por un supuesto caso de maltrato familiar.
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A dos meses del crimen de un bebé recién nacido, el principal sospechoso continúa prófugo
Así, su madre, Natalia Languinen fue detenida horas después, y al mismo tiempo se ordenó la detención de su pareja, José Vera, el sindicado como autor de varios de los maltratos que habría recibido la víctima, Bautista (1).
Este domingo, la causa cumple dos meses, y hasta ahora, el sujeto goza de la libertad, ocultándose en alguna parte de la provincia, según creen los investigadores.
Ante esto, el Ministerio de Seguridad ofreció una recompensa de 20 mil pesos para quien aporte datos que sirvan para la detención de este individuo, pero ni así se logró la captura del sospechoso.
Por el contrario, familiares del bebé asesinado que radicaron la denuncia y destaparon este drama, denunciaron que fueron amenazados por allegados a Vera, a quienes vincularon con narcotráfico y otros delitos.
Lo cierto es que la causa que investiga Martín Scatarreggi tiene un solo detenido, justamente, la madre del bebé. Esta fue imputada por homicidio agravado por el vínculo y las pruebas en su contra son muchas.
| Natalia Languinen, la madre detenida, y su hijo, fallecido por los golpes que recibió.
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Entre ellas, las pericias científicas heridas del bebé- y el propio relato de su madre, quien la denunció porque maltrataba al niño, explicaron fuentes policiales.
Para la Justicia, Vera tiene un alto porcentaje de culpa en la muerte del niño y por eso es intensamente buscado en toda la provincia. En caso de ser detenido se deberá analizar su imputación, pues no es padre biológico, por lo que no puede recibir el agravante del vínculo que prevé prisión perpetua-.
Bautista Languinen murió el 8 de octubre en el hospital Notti, a 48 horas de haber ingresado procedente del hospital Perrupato. Antes, en un primer momento, el bebé había sido llevado a un centro de salud de Palmira.
El niño tenía golpes en el rostro, heridas en el párpado y cejas, y fractura de cráneo. Las pericias demostraron que estas lesiones no eran compatibles con una caída, como había denunciado su madre, y sí con agresiones físicas.
El bebé había sido llevado al hospital por su propia madre hoy detenida- pero cuando los médicos dijeron que los golpes eran producto de maltratos y que el niño debía quedar internado, la fémina desapareció.
Horas más tarde, la abuela del menor, María Luisa Flores, llevó al niño al centro asistencial y después se trasladó a la Oficina Fiscal de San Martín para radicar la denuncia formalmente.