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Más trabas a las compras que se realicen por internet
La Aduana revisa casi todos los paquetes que llegan, algo que antes hacía de modo aleatorio; exige ser importador para traer textiles, calzado o electrónica.
El régimen de courier, según detalla Rufino Beccar Varela, abogado especializado en temas aduaneros, es un régimen de excepción que autoriza a los particulares a recibir mercaderías que no superen los 50 kilogramos y hasta un valor FOB (en el puerto de origen) de 1000 dólares. Queda excluida del régimen la mercadería alcanzada por alguna prohibición o intervención, como alimentos, medicamentos, textiles, calzado, electrónica o cualquier producto que tenga un tratamiento tributario diferencial. Mientras que el régimen de envíos postales, administrado y operado por los correos de los países involucrados, prevé la posibilidad de hacer operaciones exentas del pago de tributos por valores de hasta 25 dólares, y tiene las mismas limitaciones de fondo.
Debido a los escasos controles, hasta ahora, los argentinos ingresaban textiles o incluso electrónica que compraban por Internet sin inconvenientes. Pero, desde hace días, explica Beccar Varela, "lo que está haciendo la AFIP-DGA es controlar prácticamente la totalidad de los paquetes que llegan. Aquellos que cumplen con el régimen pasan sin problema. Los que están fuera del régimen, porque son mercaderías con intervención especial, por ejemplo, son enviados a régimen general, y en esos casos deben cumplir con los trámites de cualquier importación. Esto es lo que debió haber sucedido siempre", asevera.
Así, la Aduana puede exigirle a quien se haya comprado desde un par de medias en el exterior a que se registre como importador para poder retirarlo de Ezeiza. Además, podría pedirle que presente un certificado de origen, que es un documento emitido por un organismo especializado, en el que el vendedor da fe del origen del producto. El certificado, además, tiene que tener el visado del consulado argentino en el país extranjero.
LAS PRIMERAS BAJAS
El comercio electrónico creció aceleradamente en los últimos tres años. Con un tipo de cambio que hasta hace un mes estaba casi fijo, para los argentinos comprar en el exterior, aun con el recargo del 20% de la AFIP, se había vuelto conveniente. Muchos comerciantes aprovechaban también la falta de control en el régimen de couriers y de envíos postales para hacer importaciones hormiga.
Pero ahora el trámite de entrega de las mercaderías se volvió tan engorroso que varios sitios que se encargaban de facilitar las compras de argentinos en el exterior (por ejemplo, proveyéndolos de una casilla de correo en Miami y luego el servicio de entrega puerta a puerta) anunciaron que daban de baja el servicio en la Argentina. Tal fue el caso de Global Shop, una compañía que en el mundo trabaja con American Express y que aquí algunos bancos ofrecían a sus clientes premium.
"Para evitar que sus paquetes se queden retenidos en Aduana o en nuestras oficinas en Miami sin poder ser despachados nos vemos en la necesidad de cesar operaciones en la Argentina hasta que estos cambios sean revertidos al proceso anterior al 18 de noviembre", señalaron desde la compañía en un comunicado a sus clientes. "Nada nos apena más que enviar este comunicado, pero los cambios gubernamentales han bloqueado cualquier alternativa que hubiéramos podido utilizar para hacerles llegar sus compras", asevera la empresa Puntomio, encargada del servicio de Global Shop en el país.
Hasta ayer, en la página web que armó la comunidad argentina de compradores de Aliexpress.com, el sitio chino que hizo furor entre los usuarios de Internet, aparecía un cartel en rojo que decía: "Comprá en China, ni el 35% nos para". Tal vez el recargo del 35% que aplicó la AFIP para las compras en dólares no los frene, pero la Aduana sí.
Fuente: La Nación
