El papel que ha tenido el veneno en el transcurso de los siglos es el tema de una exposición en el Museo de Historia Natural en Nueva York, EE.UU. Este cráneo de una serpiente de cascabel es uno de los ejemplares en exhibición. De las miles de especies conocidas de ofidios, sólo un centenar tiene un veneno lo suficientemente potente para causar efectos nocivos en los seres humanos. Éste puede incluir toxinas que debilitan o inmovilizan a sus presas y enzimas que inician la digestión incluso antes de que se ingiera el alimento. Las serpientes también usan el veneno contra los depredadores. © AMNH / C. Chesek