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Para la telefonía celular no hay inflación ni crisis en Argentina

Con aumentos del 25 por ciento promedio anuales y ajustes en los planes, viene teniendo desde hace años una rentabilidad que ronda el 30%. Se viene la regulación.
Por Sección Economía

La telefonía móvil no sufre los efectos de las crisis internacionales, ni la alta inflación, porque con aumentos del 25 por ciento promedio anuales y ajustes en los planes, viene teniendo desde hace años una rentabilidad que ronda el 30 por ciento.

Tras las elecciones, el gobierno autorizó un nuevo aumento en las tarifas, pese a que en agosto último, cuando se frenó, el ministerio de Planificación Federal había señalado que "la rentabilidad de las empresas de telefonía celular, así como la mala calidad de los servicios brindados, vuelve vergonzante el aumento trascendido".

El propio secretario de Comunicaciones, Norberto Berner, había manifestado que se evitará que cualquier medida impacte "ni medio centavo" en el abono o en el precio de los planes.

 Pero esta semana se anunció un nuevo aumento del 12 por ciento y en el medio el gobierno estudia modificar el reglamento del servicio que no constituirá una solución. Como no lo convierte en servicio público, las empresas podrán seguir modificando planes y tarifas.

Este negocio se concentra en las compañías Personal, Movistar y Claro, que reúnen más del 90 por ciento del mercado y la forma en que está repartido es una invitación para los acuerdos de precios, lo que podría definirse como virtual cartelización.

El único golpe a sus ganancias ocurrió en la crisis de 2001, cuando se dieron de baja 700 mil líneas de celulares.

 La tarifa de la telefonía fija se mantuvo practicamente congelada desde la devaluación.

En cambio en los celulares, no solo en los últimos años las tarifas aumentaron un 25 por ciento promedio, sino que se achicaron los plazos de los créditos de la tarjetas de recarga y planes, con lo cual las empresas vieron crecer sus ingresos también con aumentos indirectos.

Las empresas no solo no realizan inversiones sino que son las más denunciadas por los usuarios entre todos los servicios públicos.

Héctor Polino, titular de Consumidores Libres, precisó que "las quejas de los usuarios se refieren a la mala atención que les brindan las compañías de celulares".

En los cinco últimos años se cerraron más del 50 por ciento de las sucursales de atención al cliente de telefonía móvil. La intención de las empresas es que los usuarios realicen sus reclamos mediante el mismo aparato celular.

Polino explicó que "hay abusos de todo tipo. Nadie le explica al usuario que llamar de un teléfono fijo a un celular es mucho más caro que si uno hablara de un celular a otro.

"Otro caso es que si se recibe un mensaje de texto y se responde saliendo del mensaje entrante, si el que envió el mensaje de texto pertenece a otra empresa, le sale más caro y nadie le dice que en ese caso conviene enviar un mensaje de texto nuevo", agregó Polino.

Los argentinos gastaron en lo que va del año unos 39.219 millones de pesos en concepto de planes de llamadas, mensajes de texto y acceso a Internet móvil, entre otros servicios, hasta el tercer trimestre del año, según un informe de la consultora Acision.

Argentina es el tercer país más caro de la región. Hablar por celular en Estados Unidos es un 60 por ciento más barato y en la Unión Europea (UE), un 68 por ciento menos, aún con la tecnología G5 la más avanzada, mientras que en la Argentina se utiliza el G2 o G3 en algunos casos.

El servicio esta plagado interrupciones en la conexión con Internet, sufre cortes de llamadas o los SMS llegan tarde, por la falta de inversiones, pero sobre todo se paga mucho más por un servicio inferior.

Pese  a los múltiples problemas de comunicación los argentinos gastaron en lo que va del año unos 39.219 millones de pesos en concepto de planes de llamadas, mensajes de texto y acceso a Internet móvil, entre otros servicios, hasta el tercer trimestre del año, según un informe de la consultora Acision.

La Asociación Civil Usuarios y Consumidores Unidos logró el dictado de medidas cautelares de alcance nacional a favor de todos los usuarios del servicio de telefonía móvil y ahora las empresas deberán ajustar su unidad de facturación a segundos en lugar de minutos y, por tanto, deberán cesar en su práctica de "redondear hacia arriba" todas las llamadas.

Pero esto es solo un paliativo porque hasta que no se convierta por ley en servicio publico no podrán frenarse los abusos de las compañías sobre aumento de tarifas y planes de comunicación.

Reglamentación
El gobierno elabora un nuevo reglamento al que deberán atenerse las empresas de telefonía móvil, para reemplazar al que rige desde 1997.

A través de una consulta por internet y foros realizados en todo el país, la Secretaría de Comunicaciones y la Comisión Nacional salieron a indagar la opinión sobre el nuevo Reglamento de Usuarios de Comunicaciones Móviles que elaboraron.

Entre otros aspectos, el nuevo reglamento contempla que los prestadores deberán entregar un ejemplar del contrato y ante cualquier modificación notificar al usuario una 60 días antes.

 Los prestadores deberán brindar información más clara y sencilla sobre las características del servicio.

También dispone el borrador del nuevo reglamento que información sobre el consumo de cada usuario deberá estar disponible en la pagina web del prestador.

Deberán brindar a los usuarios una clave personal para realizar todo tipo de gestiones vinculadas al servicio de comunicaciones móviles.

Las duraciones de la recargas deberán tener una validez más larga, de 180 días, y en caso de acumulación se debiten primero los créditos que tengan vencimiento más próximo.

Ante la anulación del contrato las empresas deberán devolver los créditos dentro de los 30 días corridos.

Que los mensajes no deseados deberán tener autorización expresa del usuario, también figura entre las condiciones del borrador del nuevo reglamento.

Para el titular de Consumidores Libres, Héctor Polino, el nuevo reglamento "es un avance importante pero no una solución de fondo, que es la de convertir por una ley a la telefonía celular en un servicio público".

"Todos los proyectos que hay en el Congreso en este sentido están cajoneados porque parece que para los legisladores no es prioridad", añadió Polino.

Cuestionó que las consultas para el nuevo reglamento se realizacen "solo por internet, en medio de las elecciones, cuando la gente prestó más atención a la cuestión política y además no se hicieron audiencias públicas".

Polino agregó que "tampoco el gobierno tiene voluntad  política para que se declare servicio  público y hasta que ello no ocurra las empresas seguirán aumentando cuando quieran y abusando de los consumidores". Fuente: NA

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