Una nueva ofensiva entre Estados Unidos e Irán reavivó la tensión en Medio Oriente y puso al estrecho de Ormuz nuevamente bajo presión. La respuesta iraní incluyó ataques con misiles y drones contra bases estadounidenses en Jordania y operaciones en Emiratos Árabes Unidos durante este lunes.
El Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) aseguró que lanzó un ataque combinado contra dos bases aéreas estadounidenses ubicadas en Jordania, utilizando misiles y drones. Según la versión iraní, fueron alcanzadas las bases Rey Hussein y Al-Azraq, donde se encontraban infraestructura técnica y de mantenimiento, además de hangares y zonas destinadas a cazas estadounidenses.
De acuerdo con el CGRI, la ofensiva provocó “graves daños” y fue presentada como una represalia directa por el ataque estadounidense contra Larak. Los Guardianes calificaron la operación como un “castigo al agresor” y advirtieron que cualquier nueva acción militar será respondida con medidas todavía más contundentes.
El comunicado iraní compartido por la agencia FARS.
Foto: Captura X (traducida por Google)
Desde Teherán también señalaron que la ofensiva busca enviar un mensaje sobre el control iraní del estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores marítimos para el transporte mundial de petróleo. “La agresión y el crimen no solucionarán la desesperación del enemigo por debilitar el control de Irán del estrecho de Ormuz”, afirmó el CGRI.
La respuesta de Irán a Estados Unidos que sacude la región
La respuesta iraní se produjo luego de que el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informara que sus fuerzas habían realizado el domingo “medidas limitadas y dirigidas” contra unidades de los Guardianes encargadas, según Washington, de colocar minas en Larak. Estados Unidos sostuvo que esos grupos representaban una amenaza inmediata para la navegación en Ormuz.
El portavoz de CENTCOM, Tim Hawkins, explicó que las fuerzas estadounidenses habían atacado dos lanzadores después de observar a integrantes del CGRI preparándose para disparar cohetes con minas navales hacia el estrecho. Tras el operativo, Irán informó que varios militares y civiles murieron o resultaron heridos y prometió una respuesta.
A U.S. Sailor directs an MH-60S Sea Hawk helicopter onto the flight deck of USS Delbert D. Black (DDG 119) while the ship sails in the Arabian Sea enforcing the U.S. blockade against Iran. As of Aug. 30, CENTCOM forces have redirected 83 commercial vessels, disabled 3 and boarded… pic.twitter.com/RDLoXFRXpJ
La escalada no quedó limitada a Jordania. Teherán aseguró este lunes que también atacó a personal militar estadounidense en una base aérea de Emiratos Árabes Unidos, mediante “decenas de drones de ataque”. Además, los Guardianes afirmaron haber derribado un dron estadounidense sobre el estrecho de Ormuz.
En paralelo, el ejército jordano informó que había interceptado ocho misiles durante la ofensiva, aunque no precisó su procedencia. La situación elevó todavía más la preocupación de los países de la región ante la posibilidad de que el enfrentamiento entre Washington y Teherán se extienda a otros territorios aliados de Estados Unidos.
Masoud Pezeshkian: "No permaneceremos de brazos cruzados ante las agresiones"
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, intentó marcar una posición de firmeza sin plantear una búsqueda abierta de la guerra. “No buscamos la guerra, y este es un mensaje claro que hasta ahora hemos transmitido al mundo. Sin embargo, nunca permaneceremos de brazos cruzados ante las agresiones y daremos una respuesta decisiva a los agresores”, afirmó.
Masoud Pezeshkian, presidente de Irán.
Foto: Gentileza.
Mientras el intercambio militar continúa, el impacto comenzó a sentirse en los mercados internacionales. Los precios del petróleo se dispararon este lunes, mientras que las bolsas asiáticas registraron caídas ante el temor de una nueva escalada y la posibilidad de que los acontecimientos afecten las decisiones de política monetaria en Estados Unidos.
La situación también provocó una nueva advertencia del presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con ampliar las operaciones. En redes sociales, aseguró que Estados Unidos “hará pedazos” el centro petrolero iraní ubicado en la isla de Jark, aumentando la incertidumbre sobre los próximos movimientos de Washington y Teherán.