El duro testimonio de Valentín Yankelevich sigue generando repercusiones en los medios. En medio de la polémica, su padre, Darío Giordano, señalado como principal acusado, decidió romper el silencio y responder públicamente mediante un comunicado publicado en sus redes sociales.
Darío Giordano rompió el silencio tras el duro testimonio de Valentín Yankelevich
El testimonio de Valentín Yankelevich generó repercusiones y tuvo una respuesta de su padre, Darío Giordano. Mirá qué dijo el productor en su comunicado.
Darío Giordano recordó su historia familiar en un comunicado
Días atrás, Valentín Yankelevich brindó una entrevista a Infobae en la que relató episodios de violencia física y psicológica que, según su testimonio, sufrió durante su infancia por parte de su padre, Darío Giordano. Sus declaraciones generaron repercusiones y llevaron al productor televisivo a pronunciarse públicamente a través de un extenso comunicado en redes sociales.
En su mensaje, Giordano repasó su historia familiar, recordó su relación con Romina y habló sobre cómo enfrentó la crianza de sus hijos después de la muerte de su pareja. También rechazó las acusaciones en su contra y manifestó su intención de no profundizar el conflicto con Valentín en los medios de comunicación.
“Soy una persona simple. Me crié en un barrio, rodeado de amigos y, sobre todo, de mucho amor. Nos enamoramos profundamente con Romina y decidimos formar una familia. De ese amor nacieron nuestros tres hijos, que fueron y siguen siendo lo más importante de mi vida. Fuimos padres muy jóvenes, aprendimos mientras construíamos nuestra propia historia y compartimos sueños, alegrías y dificultades, como cualquier familia”.
Al recordar el fallecimiento de Romina, el productor describió el impacto que tuvo esa pérdida en su vida y las responsabilidades que debió asumir a partir de entonces. “La muerte inesperada y repentina de Romina destruyó el mundo que conocía. Nunca imaginé vivir una vida sin ella. De un día para otro perdí a mi compañera, a la mujer que amaba y a la persona con la que había imaginado pasar el resto de mi vida. Pero no tuve tiempo de detenerme. Había tres chicos que también habían perdido a su mamá y que necesitaban a su papá. Desde entonces, todo cambió”.
En ese contexto, Giordano explicó que recibió consejos y ayuda de distintas personas, aunque aseguró que su prioridad siempre fue permanecer junto a sus hijos. “Muchas personas quisieron ayudarme. Todos tenían una opinión sobre lo que debía hacer, cómo debía seguir y cómo tenía que criar a mis hijos. Agradezco la ayuda de quienes estuvieron cerca en ese momento, pero viudo a los 36 años y en medio de ese dolor había algo que tenía absolutamente claro: quería estar con mis hijos y seguir siendo su papá”, sostuvo.
Sin embargo, según relató, la situación se volvió más compleja debido a los conflictos que surgieron después de la muerte de su pareja. En su comunicado, señaló que también debió defender su lugar dentro de la familia. “Sin embargo, a la pérdida de Romina se sumaron conflictos y situaciones que jamás hubiera imaginado atravesar. En el momento de mayor vulnerabilidad de mi vida, cuando intentaba reconstruir una familia atravesada por una ausencia irreparable, también me encontré teniendo que defender mi lugar como padre”, escribió.
A continuación, cuestionó las diferencias que, a su entender, existen entre las partes a la hora de hacer oír sus versiones públicamente. “Y no siempre fue en igualdad de condiciones. Hay personas poderosas que tienen la posibilidad de instalar su versión de una historia. Otras, como yo, apenas tenemos nuestra palabra. Pero la exposición pública, los contactos y el poder no convierten una versión en verdad, ni le otorgan a nadie más derecho que a un padre a ser escuchado”.
Qué dijo Darío Giordano sobre las acusaciones de Valentín Yankelevich
En otro tramo del mensaje, Giordano se refirió a las dificultades que atravesó al criar a sus hijos sin Romina y reconoció que pudo haber cometido errores durante ese proceso. No obstante, diferenció esa posibilidad de las acusaciones que se hicieron públicas.
“Tuve que aprender a vivir con la ausencia de Romina y, al mismo tiempo, acompañar a tres chicos que también habían perdido a su mamá. No fue fácil. Seguramente cometí errores. Nunca pretendí ser un padre perfecto. Hice lo que pude, con las herramientas que tenía y en circunstancias que jamás hubiera imaginado atravesar. Pero una cosa es reconocer mis errores como padre y otra muy distinta es aceptar que se construya sobre mí una imagen que no reconozco. Hoy me encuentro frente a acusaciones públicas de una gravedad enorme que me producen un profundo dolor”.
Luego, negó los hechos que se le atribuyen y mencionó una causa judicial en la que, según afirmó, fue sobreseído en 2018. “Quiero dejar algo en claro: rechazo las acusaciones de violencia que se me atribuyen. Ni antes ni después del fallecimiento de Romina hubo episodios de esas características en nuestra familia. Estas cuestiones fueron objeto de una causa judicial y considero importante que se conozca lo que efectivamente resolvió la Justicia, se trata de una causa en la cual fui sobreseído en el año 2018. Como siempre sostuve, esos hechos que se denuncian nunca ocurrieron y por lo tanto nunca fueron comprobados”.
La mención a sus otros hijos y su decisión de no confrontar con Valentín
Darío Giordano también hizo referencia a Azul y Dante, sus otros dos hijos, y expresó su postura sobre lo que se dijo públicamente acerca de la dinámica familiar. “Además de Franco y Valentín, tengo dos hijos más, Azul y Dante. Estoy seguro que ellos no reconocen vivir ni haber vivido ninguna situación como las que escuchamos estos días en los medios. Siempre me resultó extraño que alguien ayudara a salir de un hogar supuestamente violento a dos menores y dejara allí a una pequeña de apenas siete años. Hoy una hermosa mujer de 20, que estudia en el exterior, y cada vez que retorna al país vuelve a nuestra casa”, escribió.
Pese a las acusaciones y a la exposición mediática del caso, el productor aseguró que no tiene intención de responderle directamente a su hijo a través de los medios. En ese sentido, expresó su amor por Valentín y reconoció que pudo no haber estado a la altura de sus necesidades durante el duelo familiar.
“Pero hay algo que para mí es todavía más importante. No voy a discutir públicamente con mi hijo Valentín. No voy a responderle a través de los medios de comunicación. No voy a cuestionar sus sentimientos ni a exponer episodios de nuestra intimidad familiar para intentar demostrar que tengo razón. Lo amo y siempre lo amaré con toda mi alma, como lo amamos con Romina desde el momento en que decidimos traerlo a este mundo. Aunque es posible que, en ese momento de duelo y dolor, yo no haya estado a la altura de lo que él y Franco necesitaban. Les pido perdón por eso y puedo entender su angustia”.
El pedido de Darío Giordano para mantener el conflicto en privado
En la parte final de su comunicado, Giordano explicó por qué decidió mantener su vida familiar alejada de la exposición pública durante todos estos años. Al mismo tiempo, sostuvo que guardar silencio no debía interpretarse como una aceptación de las acusaciones.
“No escribo esto para enfrentarme con nadie ni para volver a abrir heridas del pasado. Pero tampoco puedo seguir aceptando que mi silencio se interprete como una confirmación de todo lo que otros dijeron sobre mí. Durante todos estos años elegí mantener mi vida familiar en la intimidad. Nunca quise convertir nuestro dolor en un espectáculo público, porque siempre entendí que mis hijos necesitaban preservar sus recuerdos, sus sentimientos y su historia. Aún cuando en el dolor tuve que entender que la historia no era como yo la había vivido. Entre otras cosas, nunca pudimos entender con claridad qué pasó aquel 28 de septiembre de 2010”.
A continuación, defendió el derecho de cada integrante de la familia a tener su propia mirada sobre lo ocurrido, aunque cuestionó que esas diferencias se diriman ante las cámaras. “Mis hijos tienen derecho a sus sentimientos, a sus recuerdos y a construir su propia mirada sobre nuestra historia. Yo también tengo mi historia, mis recuerdos y mis dolores, que por respeto decidí guardármelos, por eso no creo que debamos discutirlos frente a las cámaras. Lo que sí me resulta profundamente injusto es que una historia familiar tan dolorosa termine convertida en una disputa pública en la que parece tener más razón quien tiene más poder para hacerse escuchar”.
El productor también se refirió a los cuestionamientos que recibió durante años por sus decisiones y su desempeño como padre. En ese sentido, insistió en que nunca buscó obtener beneficios ni exposición a partir del sufrimiento familiar. “Durante años vi cómo se hablaba de mi familia, de mis decisiones y de mi rol como padre. Muchas veces sentí que se juzgaba mi vida desde afuera, sin conocer lo que verdaderamente significaba atravesar esa pérdida y tratar de seguir adelante. Nunca quise utilizar ni lucrar con el dolor de mi familia. Nunca busqué cámaras ni titulares para defenderme. Y sigo creyendo que el amor por mis hijos debería estar por encima de cualquier diferencia personal, de cualquier disputa de poder y de cualquier necesidad de tener la última palabra. En ese camino he resignado muchas veces cuestiones de índole personal e incluso material”.
Finalmente, Giordano reiteró que no pretende iniciar una disputa mediática con sus hijos y que mantiene la esperanza de poder conversar sobre lo sucedido en el ámbito privado. “Proteger a una familia no debería significar enfrentar a quienes la integran, y mucho menos convertir el dolor de mis hijos en una discusión pública entre adultos, aun cuando entiendo que alguno de ellos no pueda procesar el dolor que la partida de Ro significó para todos nosotros. Sé que esta decisión puede tener un costo enorme para mí. Sé que habrá quienes me condenen sin escuchar mi versión. Pero ser padre también significa estar dispuesto a soportar ese costo antes que iniciar una batalla mediática que solo puede provocar más dolor”.
En el cierre, el productor defendió su derecho a expresar su versión de los hechos y volvió a poner el foco en el vínculo con sus hijos, por encima de las diferencias y las acusaciones.
“No escribo estas palabras para pedir compasión ni para convencer a nadie de que fui un padre perfecto. Las escribo porque tengo derecho a defender mi nombre, mi historia y mi lugar como padre. No pretendo ganar una discusión pública. Quiero conservar la esperanza de que algún día podamos hablar de todo esto en la intimidad, sin intermediarios, sin cámaras y sin que nadie necesite hablar por nosotros. Por encima de cualquier acusación, de cualquier conflicto y de cualquier diferencia, hay algo que nunca cambió: soy el papá de mis hijos. Los amo profundamente. Los amé desde el primer día y los voy a amar siempre”, firmó Darío Giordano.
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