La reciente polémica en los Juegos Olímpicos de París 2024 puso en el centro de la discusión la situación de la boxeadora argelina Imane Khelif, quien se convirtió en un símbolo de la controversia sobre las pruebas de género en el deporte. El enfrentamiento comenzó cuando la italiana Angela Carini abandonó su combate contra Khelif tras sólo 45 segundos.
Juegos Olímpicos de París 2024 y la polémica entorno a Imane Khelif: qué es cisgénero
Imane Khelif enfrenta críticas por sus pruebas de género, desatando un debate sobre las diferencias entre cisgénero y transgénero en el deporte y más allá.
Carini dijo que no era "justo" luchar contra una atleta que, según Carini, no había cumplido con las pruebas de género en 2023. Desde ese momento, se desató la polémica. Imane Khelif, de 24 años, ha sido objeto de una considerable atención mediática y crítica. La boxeadora ha enfrentado duras acusaciones y comentarios por sus niveles de testosterona, que según ella, siempre han sido elevados desde su nacimiento. “Frecuentemente, me hacían bullying por mi apariencia, pero me resistí y seguí luchando a pesar de todo”, comentó Khelif en una entrevista con el medio argelino Koora.
Las pruebas de género en el deporte y más allá
Las pruebas de género, introducidas en la década de 1960, buscan verificar el sexo de los atletas para evitar que competidores de un género compitan en eventos destinados a otro. Estas pruebas han sido objeto de debate debido a la complejidad de las identidades de género y las diferencias biológicas individuales. En este caso en particular, el término cisgénero se refiere a las personas cuya identidad de género coincide con el sexo asignado al nacer, mientras que transgénero designa a quienes se identifican con un género diferente al asignado.
El debate sobre el uso de los términos cisgénero y transgénero no sólo afecta al deporte, sino que también se extiende a cuestiones de salud y derechos. Los términos tienen una base en la identidad y el reconocimiento social, y su uso en contextos científicos y médicos es respaldado por diversas organizaciones, incluyendo la ONU y la Asociación Americana de Psicología./El tiempo.