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Automóvil

Autos eléctricos y paneles solares: cuánto cuesta recorrer 100 km y por qué crece esta combinación en Mendoza

La compra de autos eléctricos impulsa nuevas consultas para instalar paneles solares en viviendas de Mendoza y reducir el costo de carga.

Por Cecilia Zabala

La expansión de los automóviles eléctricos en Mendoza empieza a tener un impacto que va más allá del mercado automotor. La posibilidad de cargar los vehículos en casa está impulsando la instalación de paneles solares domiciliarios, principalmente entre usuarios que buscan reducir al mínimo el costo cotidiano de movilidad.

Según explicó a SITIO ANDINO Lucas Nicotra, fundador y CEO de GenerOn, empresa mendocina dedicada al desarrollo de proyectos de energía solar, actualmente el 60% de las consultas residenciales para instalar sistemas fotovoltaicos está relacionado con la incorporación de un vehículo eléctrico.

"El gran beneficio del auto eléctrico es la posibilidad de cargarlo con energía solar. Esto es un cambio de paradigma: movilizarse a costo cero", señaló Nicotra.

Detrás de esa afirmación hay varios números a analizar. Un auto eléctrico resulta considerablemente más económico por kilómetro que uno a nafta aun cuando se carga exclusivamente desde la red eléctrica. El problema es que ese consumo se traslada a la factura del hogar.

Y es precisamente ese "extraconsumo" el que está llevando a algunas familias a evaluar la instalación de paneles.

Cuánto cuesta usar un auto eléctrico frente a uno a nafta

Un cálculo comparativo elaborado por GenerOn toma como referencia un vehículo eléctrico mediano con un consumo de 15 kWh cada 100 kilómetros y un SUV compacto a nafta con un consumo estimado de 8,2 litros cada 100 kilómetros.

Con un valor de referencia de $2.289 por litro de nafta y un costo marginal de electricidad de $320,18 por kWh —incluidos los impuestos variables asociados al mayor consumo—, recorrer 100 kilómetros costaría unos $18.770 con nafta y $4.803 con electricidad.

Esto significa que, bajo esos supuestos, el vehículo eléctrico resulta aproximadamente 74% más barato por kilómetro, incluso cargándolo desde la red domiciliaria.

Para un usuario que recorra unos 1.200 kilómetros mensuales, la diferencia se vuelve más visible: el cálculo estima un gasto de alrededor de $225.238 mensuales en nafta frente a $57.632 en electricidad.

La brecha rondaría así los $167.600 mensuales, aunque los valores deben tomarse como una referencia y actualizarse de acuerdo con el precio vigente de los combustibles, la tarifa eléctrica y el consumo particular de cada vehículo.

El problema: cuánto aumenta la factura de luz al cargar el auto en casa

Que el auto eléctrico sea más barato que uno a combustión no significa que cargarlo no tenga impacto en la economía doméstica. Y ese es uno de los puntos que comenzaron a advertir los nuevos usuarios.

"La energía eléctrica es más barata que el combustible en términos comparativos. Pero se generó un extraconsumo domiciliario y las familias terminaron pagando mucho más de electricidad", explicó Nicotra.

El ejemplo permite dimensionarlo. Un hogar que consume normalmente unos 400 kWh mensuales podría sumar aproximadamente 180 kWh por mes para cargar un vehículo eléctrico que recorra 1.200 kilómetros.

De esa manera, el consumo total pasaría de 400 a 580 kWh mensuales: un incremento cercano al 45%. Es allí donde los paneles solares comienzan a aparecer como complemento del vehículo.

Autos eléctricos y paneles solares: ¿realmente se puede cargar a costo cero?

La expresión "costo cero" requiere una aclaración. Generar energía solar en una vivienda demanda una inversión inicial, por lo que no significa que la electricidad sea literalmente gratuita desde el primer día.

Lo que permite el sistema, una vez instalado, es generar durante las horas de radiación solar la electricidad que utiliza la vivienda y, dependiendo de la configuración, destinar parte de esa producción a la carga del vehículo.

En términos económicos, cuanto mayor sea el autoconsumo de la energía producida, menor será la cantidad de electricidad que el usuario deberá comprar a la distribuidora.

"Pasamos de los combustibles a la energía eléctrica y de la energía eléctrica a la energía solar", sintetizó Nicotra.

Según explicó, el fenómeno se observa especialmente entre usuarios residenciales que compran un vehículo eléctrico y deciden incorporar simultáneamente generación solar.

Hay otro punto que influye en el cálculo: la energía solar que se produce y consume directamente en la vivienda no pasa por el medidor como energía comprada a la red, por lo que también evita los impuestos variables vinculados con ese consumo.

El incentivo que existe en Mendoza para instalar paneles solares

A la ecuación se suma un beneficio que actualmente está disponible en Mendoza. Como contó SITIO ANDINO, la Provincia implementó un programa para usuarios residenciales que instalen sistemas fotovoltaicos conectados a la red de hasta 10 kW.

El esquema permite recuperar hasta el 40% de la inversión, mediante descuentos que se aplican en las facturas de electricidad. Si después de un año todavía existe un saldo pendiente, puede solicitarse su devolución mediante transferencia bancaria.

La combinación de factores explica, según Nicotra, el aumento de las consultas: bajaron los costos de la tecnología solar, subieron las tarifas eléctricas y también se redujeron los precios de algunos vehículos eléctricos tras los cambios arancelarios.

"Instalar paneles solares hoy cuesta un 50% menos que hace tres años", sostuvo.

Qué hay que calcular antes de instalar paneles para cargar un auto

No existe una cantidad universal de paneles necesaria para cargar un vehículo eléctrico. El dimensionamiento depende de cuántos kilómetros se recorren, el consumo específico del auto, los hábitos de carga y el consumo habitual de la vivienda.

También importa a qué hora se carga el vehículo. Si permanece conectado durante las horas de producción solar, una mayor proporción de esa electricidad puede utilizarse directamente. Cuando la carga se realiza de noche, la ecuación cambia si el hogar no dispone de baterías de almacenamiento.

Por eso, antes de realizar una inversión, resulta clave analizar la factura eléctrica del hogar, los kilómetros que recorrerá el vehículo y cuánto aumentará el consumo mensual.

En Mendoza, el crecimiento de los autos eléctricos empieza así a modificar también la forma en que algunas familias piensan la energía de sus viviendas. El ahorro ya no pasa solamente por comparar cuánto cuesta un litro de nafta frente a un kWh: la posibilidad de producir en casa parte de la energía utilizada para movilizarse incorpora una nueva variable a la ecuación.

Aclaración: supuestos utilizados

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