En el marco de las acciones preventivas ante la amenaza del fenómeno de El Niño, el Gobierno de Mendoza pondrá en marcha una herramienta de diagnóstico clave para la infraestructura escolar: la elaboración del Mapa Provincial de Vulnerabilidad Climática.
"Súper Niño": Mendoza creará un mapa para detectar las escuelas en riesgo
Tras la llegada de El Niño, el protocolo de la DGE exige a los directivos realizar relevamientos antes de las tormentas y asentar cada contingencia en un acta.
La medida, articulada en el protocolo elaborado por la Dirección General de Escuelas y la Subsecretaría de Infraestructura Escolar, busca transformar la gestión de los edificios escolares combinando prevención previa y un registro estadístico continuo.
El objetivo central es identificar con precisión cuáles son las zonas del territorio mendocino y los establecimientos que sufren el mayor impacto cada vez que se registran precipitaciones intensas.
El Niño: ¿cuándo y cómo se confeccionará el mapa?
El proceso de elaboración de esta herramienta estratégica se desarrollará en dos etapas complementarias:
-
En la previa del fenómeno (diagnóstico preventivo): antes de la llegada de las lluvias fuertes, los equipos directivos de cada escuela pública realizarán inspecciones visuales observacionales desde el suelo para revisar el estado de techos, rejillas, sumideros y canaletas. Este control inicial permite detectar vulnerabilidades anticipadas y orientar las obras de mantenimiento más urgentes.
Durante y después de cada tormenta (Registro en tiempo real): cada vez que se desate un evento meteorológico, la conducción del establecimiento deberá asentar formalmente la contingencia en el registro institucional, detallando la fecha, la hora, el tipo de fenómeno (lluvia copiosa, granizo, actividad eléctrica) y los daños o novedades edilicias observadas.
De la emergencia a la planificación estratégica
Tradicionalmente, la atención de las fallas edilicias causadas por el clima se ejecutaba a partir del reclamo o la urgencia posterior a la tormenta. Con la implementación del Mapa de Vulnerabilidad Climática, la provincia busca cambiar la lógica de trabajo hacia una planificación basada en datos concretos.
Toda la información volcada por los directivos se centralizará en un sistema unificado. Esto le permitirá al Ministerio de Educación detectar patrones recurrentes de anegamientos o filtraciones por zonas geográficas, garantizando que las futuras inversiones en impermeabilización, arreglos de cubiertas y obras de drenaje se canalicen prioritariamente hacia las escuelas de mayor riesgo técnico.