Ante la posibilidad de que se registren lluvias de gran intensidad asociadas al fenómeno de El Niño, el Gobierno de Mendoza, a través de la Dirección General de Escuelas, formalizó un estricto Protocolo de Actuación Institucional ante Lluvia y Tormentas.
"Súper Niño" en las escuelas de Mendoza: el protocolo de la DGE ante lluvias y tormentas
Ante la llegada de El Niño, la DGE oficializó un protocolo para las escuelas. Alertas, qué hacer en tormentas y cuándo se suspenden las clases en la provincia.
El instructivo oficial, que este lunes será abordado en las jornadas institucionales para docentes, establece pautas preventivas y operativas obligatorias para los equipos directivos, docentes y personal de servicio de todas las escuelas provinciales.
El objetivo central del documento es resguardar la vida y la salud de la comunidad educativa, proteger la infraestructura escolar y determinar las pautas para sostener la continuidad pedagógica.
El Niño, en Mendoza: los 5 principios de actuación obligatorios
El protocolo fija cinco premisas fundamentales que deben regir en cada establecimiento educativo ante cualquier evento meteorológico:
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Prevención: anticiparse mediante el monitoreo constante del pronóstico del tiempo y la inspección visual previa del edificio (realizada únicamente desde el nivel del suelo).
Seguridad: ninguna actividad pedagógica o institucional justifica exponer a alumnos o trabajadores a situaciones de peligro.
Evaluación situada: la situación de cada escuela se analiza de forma individual, considerando su entorno, estado edilicio y vías de acceso.
Continuidad pedagógica: si las clases presenciales deben interrumpirse por seguridad, se activará la modalidad virtual o el uso de bancos de actividades.
Comunicación única y oficial: la información hacia las familias se canalizará exclusivamente por las vías institucionales autorizadas.
El sistema de alertas: Verde, Amarillo y Rojo
Para ordenar las acciones dentro y fuera de las aulas, se estructuró un esquema de tres niveles de alerta institucional:
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Nivel Verde (lluvia sin afectación significativa): se presenta cuando hay lluvia pero los accesos son transitables, el edificio funciona normalmente y no existen filtraciones peligrosas ni riesgo eléctrico. En este nivel se dictan clases habituales, pero se suspenden de manera absoluta las actividades al aire libre (patios o playones deportivos).
Nivel Amarillo (lluvia intensa o tormenta): se activa ante alertas meteorológicas, lluvias abundantes, ráfagas de viento o actividad eléctrica. Las directivas exigen mantener a los estudiantes en zonas cerradas y seguras, cerrar puertas y ventanas, alejarse de vidrios y árboles, y evitar el tránsito innecesario por pasillos exteriores. El personal no debe manipular tableros ni instalaciones eléctricas de potencia.
Nivel Rojo (contingencia / riesgo grave): corresponde a situaciones críticas como la inundación del edificio, ingreso masivo de agua, desprendimiento de cielorrasos o mampostería, o peligro de contacto del agua con líneas eléctricas. También aplica si las calles de acceso o caminos están intransitables. La medida inmediata es resguardar a las personas en áreas seguras, aislar las zonas dañadas y solicitar la intervención urgente de Defensa Civil o Infraestructura Escolar.
Reglas estrictas para escuelas con obras en marcha
Un apartado especial del protocolo regula el funcionamiento de los establecimientos donde se están ejecutando obras de refacción o ampliación, al advertir que la lluvia incrementa de forma directa el nivel de riesgo edilicio.
Antes de una lluvia prevista, las autoridades escolares y las empresas constructoras deben verificar que las zonas de trabajo estén totalmente valladas, sin herramientas, cables o andamios inestables, y sin zanjas o excavaciones abiertas sin protección. Durante la tormenta queda prohibido el ingreso de alumnos a las inmediaciones de la obra o a sectores con humedad visible cercana a la instalación eléctrica.
Ingreso, retiro de alumnos y clases virtuales
Respecto al desarrollo de las jornadas escolares bajo mal tiempo, el instructivo señala las siguientes pautas:
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Evaluación del ingreso: las autoridades evaluarán la transitabilidad de las calles y veredas antes del horario de entrada. Si el acceso representa un peligro, se avisará de inmediato a la Supervisión para recibir instrucciones.
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Retiro de estudiantes: si la tormenta estalla durante el horario de clases, ningún alumno podrá retirarse de manera individual mientras dure el momento crítico de la tormenta. Deberán permanecer dentro del edificio en sectores protegidos.
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Clases virtuales: si la DGE dispone la suspensión de la presencialidad por razones de seguridad, las escuelas pondrán en marcha el dictado de clases virtual o el banco de actividades preparadas previamente, diseñado para garantizar un mínimo de 4 días de contingencia pedagógica.
Atención especial a las escuelas rurales y de alta montaña
El protocolo de la DGE contempla un apartado crítico para los establecimientos ubicados en zonas alejadas, rurales o de alta montaña, donde los mayores riesgos no siempre radican en la estructura del edificio, sino en las condiciones del entorno y los accesos.
En estas comunidades, factores como el estado de las rutas, la presencia de badenes y el cruce de cauces o arroyos por aluviones constituyen elementos determinantes. Por este motivo, la presencialidad queda supeditada de manera directa a la transitabilidad segura de los caminos.
Las autoridades especificaron que, aún cuando el edificio escolar se encuentre en perfectas condiciones y sin daños visibles, si los caminos de acceso representan un peligro de aislamiento o accidente para estudiantes y docentes, las clases presenciales serán suspendidas y se activarán los esquemas de continuidad pedagógica a distancia.