El precio de la papa registró una fuerte suba en los últimos meses, que se trasladó a las verdulerías de barrio y a las góndolas de los supermercados. Según explicó la Unión Frutihortícola Argentina, Mendoza está fuera de temporada y depende de la oferta de otras provincias, en un contexto de aumentos a nivel nacional que repercute en los precios que pagan los consumidores.
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El precio de la papa subió 330% en un año: cuál es la situación en Mendoza
Mientras el precio de la papa se dispara, Coninagro la ubica en verde en su semáforo de economías regionales. Qué explica este desbalance y qué pasa en Mendoza.
Omar Carrasco, referente de la entidad, indicó a Sitio Andino que la bolsa de papa común se comercializa entre $30.000 y $32.000, mientras que la lavada cuesta entre $36.000 y $38.000, según el peso y la calidad.
Por qué subió el precio de la papa
“Los precios se han elevado a nivel país”, señaló Carrasco. En Mendoza, la temporada de producción local ya terminó y quedan pocas existencias en frío. Por eso, la oferta llega principalmente desde otras provincias.
Actualmente, Jujuy lidera en precio y calidad, mientras que Tucumán enfrenta dificultades por las inundaciones. También se espera la llegada de papa de Villa Dolores (Córdoba), aunque Carrasco indicó que los inconvenientes provocados por las heladas afectaron el tamaño del producto.
La próxima cosecha mendocina comenzaría durante los primeros 10 a 15 días de diciembre, por lo que todavía falta para que la producción local vuelva a abastecer el mercado.
La papa en verde en el semáforo de Coninagro
El aumento también aparece en el último relevamiento de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro). Según el informe, en agosto el precio de la papa subió 19% mensual y cerca de 330% interanual, con un incremento acumulado del 151% en el último cuatrimestre.
Estos números explican por qué la papa se ubicó en el casillero verde del semáforo de las economías regionales: el indicador refleja una mejora en el componente de negocio, vinculada con la recuperación del precio que recibe el productor después de una campaña anterior con oferta récord y valores deprimidos.
Sin embargo, esa mejora no implica que el producto sea más accesible para los consumidores. En paralelo, la superficie sembrada en el sudeste bonaerense cayó 12% respecto de la campaña anterior, mientras que las exportaciones bajaron 4% y las importaciones crecieron 67% en los últimos doce meses.
A este escenario se suma la posible incidencia del fenómeno de El Súper Niño, que podría afectar la producción de frutas y verduras y generar nuevas presiones sobre los precios.
De esta manera, el mejor escenario de precios para el productor convive con un encarecimiento que impacta en un consumo debilitado por la pérdida de poder adquisitivo.
