ver más
°
Brasil

Brasil impulsa los mercados: el triunfo de Flávio Bolsonaro mejora los activos argentinos

La ventaja de Flávio Bolsonaro en Brasil disparó al Bovespa, fortaleció al real y contagió a los activos argentinos, mientras el riesgo país cayó a 599 puntos.

Por Marcelo López Álvarez

El resultado de la primera vuelta electoral en Brasil modificó el mapa de expectativas financieras en la región y tuvo una repercusión directa sobre el mercado argentino. Frente a las proyecciones de los sondeos previos, que ubicaban en ventaja a Luiz Inácio Lula da Silva, el sorpresivo 47,03 % de los votos válidos obtenido por Flávio Bolsonaro, frente al 45,16 % del actual mandatario, entusiasmó a los inversores ante la perspectiva de un rumbo económico más favorable a los negocios en el gigante de Latinoamérica.

El lunes poselectoral en la plaza porteña interrumpió una seguidilla de pérdidas semanales y dejó alzas generalizadas en acciones y bonos, mientras el riesgo país retrocedió hasta ubicarse en 599 puntos básicos.

La euforia comenzó en Brasil

La ola de euforia compradora tuvo su origen en San Pablo, donde el índice Bovespa trepó un 7,7 %, alcanzando su máximo histórico y registrando su mejor desempeño diario desde 2020, según los datos de Bloomberg Línea. El movimiento estuvo acompañado por una apreciación del real, que se ubicó por debajo de los 5 reales por dólar.

El mercado descuenta que un eventual gobierno de Bolsonaro contaría con el control del Senado y una fuerte presencia de aliados en la Cámara de Diputados. Esa configuración legislativa permitiría avanzar con reformas fiscales, una reducción del peso del Estado y marcos regulatorios más propicios para la inversión privada.

El contagio sobre los activos locales y Wall Street

La onda expansiva no tardó en alcanzar a los activos argentinos. El índice Merval avanzó un 3,7 % en pesos y un 5,1 % medido en dólares, con un marcado protagonismo de las empresas locales expuestas a la economía brasileña. Mercado Libre lideró las subas en Wall Street, con un salto del 9,6 %, impulsado por el peso que tiene Brasil, donde concentra más de la mitad de sus operaciones. La mejora se extendió al panel local y a los certificados de depósito (ADRs) en Nueva York.

La caída de 56 puntos en el riesgo país, un descenso cercano al 8,5 % respecto del cierre previo de 655 puntos, alivió la presión sobre el financiamiento soberano. En la misma jornada, el dólar mayorista cerró en $1.520 y el Banco Central adquirió US$ 14 millones.

El Bovespa celebró con su suba histórica el triunfo de la derecha en la primera vuelta de Brasil.

Perspectivas de los analistas y competitividad externa

Las evaluaciones de las principales consultoras internacionales respaldaron el optimismo inicial de las pizarras. Felipe Camargo, economista jefe global de Oxford Economics, destacó que la ventaja de Bolsonaro incrementa las probabilidades de aplicar políticas fiscales rigurosas y avanzar hacia una estabilización macroeconómica más rápida.

Analistas de UBS y de la firma Max Capital coincidieron en que un real más fuerte, menores tasas de interés y una mayor afinidad política dentro del Mercosur fortalecen las perspectivas de inversión.

Desde la mirada de la economía real argentina, la apreciación de la moneda brasileña encarece los viajes turísticos hacia ese país, pero al mismo tiempo mejora la competitividad de la industria argentina y del turismo receptivo local frente al mercado vecino.

Los analistas advierten, sin embargo, que la volatilidad continuará durante la etapa previa al balotaje del 25 de octubre, debido a que todavía existe una amplia distancia entre las expectativas financieras y la eventual concreción de las medidas de gobierno.

El frente interno: entre el discurso oficial y el ancla externa

En el plano político interno, el ministro de Economía, Luis Caputo, buscó incorporar la señal internacional a su discurso durante su reaparición en el streaming oficialista Carajo. El ministro remarcó que un eventual triunfo de Bolsonaro fortalecería los lazos bilaterales mediante una mayor afinidad ideológica, aunque subrayó que la relación comercial e institucional entre ambos países se mantiene más allá de los gobiernos de turno.

El titular del Palacio de Hacienda también procuró diferenciar la desaceleración del crecimiento local de una recesión. Atribuyó el menor dinamismo a un choque externo provocado por las altas tasas globales y los precios energéticos que afectaron a la región, y citó las revisiones a la baja en las proyecciones de países vecinos como Chile.

Mientras se esperan los datos oficiales del tercer trimestre tras un segundo trimestre negativo y la posibilidad de que la economía argentina entre en recesión técnica, Caputo concentró parte de su discurso en confrontar duramente con el gobernador Axel Kicillof y sostuvo que el oficialismo se impondrá holgadamente en las próximas instancias electorales, incrementando las dudas sobre la eficacia de construir previsibilidad económica sobre la base de negar la vigencia de una fuerza opositora que mantiene representación dentro del electorado.

El marco de contención macroeconómica se completa con el respaldo expresado desde Washington por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, quien ratificó la disponibilidad de herramientas como intercambios de monedas (swap) y puentes financieros para sostener el esquema local.

Este auxilio de última instancia es considerado clave por los operadores, aunque su posibilidad real parece quedar condicionada al escenario político que surja de las elecciones legislativas del 3 de noviembre en los Estados Unidos.

Un alivio sujeto al balotaje

El respiro financiero desencadenado por el triunfo en primera vuelta de Flávio Bolsonaro permitió recomponer los precios de los activos argentinos después de varias semanas de pérdidas. La euforia actual, de todos modos, descansa sobre expectativas electorales que todavía deberán ser confirmadas en las urnas brasileñas el 25 de octubre.

Te Puede Interesar