Marcos Santander nació en General Alvear y hoy, a sus 46 años, integra uno de los proyectos científicos más importantes del mundo. Forma parte del equipo internacional que trabaja en el Observatorio de Neutrinos IceCube, instalado bajo el hielo de la Antártida y dedicado al estudio de algunas de las partículas más esquivas del universo.
De General Alvear al Nobel: la historia del mendocino que trabaja en el proyecto IceCube
Marcos Santander nació en General Alvear, se formó en Estados Unidos y hoy integra el equipo internacional del Observatorio IceCube, impulsado por Francis Halzen, Premio Nobel de Física 2026.
Su historia con la astronomía comenzó mucho antes de llegar a los grandes centros científicos internacionales. Desde pequeño, Santander observaba las estrellas desde la finca de sus abuelos en Real del Padre, en el límite entre General Alvear y San Rafael.
Con el paso de los años, aquella curiosidad se transformó en una vocación. Estudió en la Universidad Tecnológica Nacional y posteriormente continuó su formación en Estados Unidos, donde realizó su doctorado en la Universidad de Wisconsin-Madison y se incorporó al proyecto IceCube.
Un mendocino en uno de los mayores proyectos de ciencia del mundo
El IceCube Neutrino Observatory utiliza más de 5.000 sensores instalados a gran profundidad en el hielo del Polo Sur para detectar neutrinos de alta energía procedentes del cosmos. Estas partículas permiten estudiar fenómenos extremos como agujeros negros, galaxias activas y explosiones estelares.
Santander trabajó junto al físico belga Francis Halzen, impulsor y director científico del proyecto, quien fue distinguido con el Premio Nobel de Física 2026 por sus aportes fundamentales a la detección de neutrinos cósmicos de alta energía a través de IceCube.
El reconocimiento internacional volvió a colocar al proyecto en el centro de la escena científica y también permitió destacar el trabajo de los cientos de investigadores que forman parte de esta colaboración internacional.
De General Alvear a la ciencia internacional
La trayectoria de Marcos Santander representa un motivo de orgullo para General Alvear y Mendoza. Desde sus primeras observaciones del cielo en el sur provincial hasta su participación en investigaciones de alcance mundial, su recorrido refleja años de formación, dedicación y trabajo científico.
En diálogo con Noticiero Andino, Santander repasó su historia, recordó los pasos que lo llevaron hasta su presente profesional y relató cómo es formar parte de un proyecto que busca comprender algunos de los fenómenos más profundos del universo.
Con sencillez, el científico alvearense también dejó una definición sobre el futuro: la importancia de sostener e invertir en ciencia como herramienta para el desarrollo y la generación de conocimiento.