La creación y difusión de imágenes sexuales de alumnas mediante inteligencia artificial en una escuela de Lomas de Zamora, Buenos Aires, pone en discusión el uso de estas herramientas entre adolescentes. En Mendoza, la Dirección General de Escuelas (DGE) lleva adelante un programa que busca formar a estudiantes secundarios no solo en el manejo de la tecnología, sino también en el uso ético y responsable de las mismas.
Mendoza forma estudiantes secundarios en el uso ético de IA: cómo es la propuesta educativa
Romina Méndez, de la DGE, explicó en Aconcagua Radio cómo se enseña inteligencia artificial en las escuelas y por qué su uso ético es central.
En diálogo con Aconcagua Radio, Romina Méndez, coordinadora de la Unidad de Innovación e Implementación Tecnológica de la DGE, explicó los alcances de la propuesta formativa destinada a alumnos de cuarto y quinto año.
Mendoza Aumentada y la formación en inteligencia artificial
Méndez contó que el programa comenzó a desarrollarse el año pasado bajo el nombre de Mendoza Aumentada, inicialmente para estudiantes de primero a tercer año del secundario. Luego se incorporó el trayecto de operadores en inteligencia artificial para los cursos superiores.
Actualmente, la iniciativa alcanza a alrededor de 160 escuelas públicas y privadas de la provincia. Los contenidos se integran al cursado habitual, mediante módulos que los estudiantes trabajan dentro de sus materias.
Según explicó la coordinadora, uno de los principales objetivos es que los adolescentes desarrollen pensamiento crítico y aprendan a utilizar estas herramientas de manera responsable.
"La idea de esto es que los chicos primero tengan un pensamiento crítico y sepan el uso ético de la inteligencia artificial, cuándo está bien utilizada y cuándo no", señaló.
La formación también incluye el trabajo con inteligencia artificial generativa, la creación de agentes y la automatización de procesos.
El uso ético y responsable de la IA
El caso de Lomas de Zamora expuso los riesgos del uso de estas tecnologías para generar imágenes sexuales sin consentimiento. En ese contexto, Méndez remarcó que el trayecto educativo comienza precisamente por la dimensión ética.
Y agregó una reflexión sobre los límites de estas prácticas: "Alguien puede pensar que es una gracioso hacer eso, pero si a alguien le molestó y no se ríe de eso, ya deja de dar gracia".
La propuesta busca que los estudiantes incorporen conocimientos técnicos, pero también criterios para reconocer las consecuencias de sus acciones al utilizar herramientas de inteligencia artificial.