El consumo de combustible registró un retroceso del 6,4% en julio, profundizando su tendencia a la baja. En Mendoza, el escenario no es ajeno a la caída generalizada, afectado tanto por el contexto macroeconómico como por contingencias climáticas y transformaciones profundas en la dinámica de las estaciones de servicio.
El consumo de combustible cae y Mendoza siente el impacto: ¿qué pasa en las estaciones de servicio?
Domingo Franchetti, de AMENA, explicó en Aconcagua Radio cómo los pasos cerrados y el menor turismo afectaron la demanda de combustible en Mendoza.
En diálogo con Aconcagua Radio, Domingo Franchetti, presidente de la Asociación Mendocina de Expendedores de Nafta y Afines (AMENA), analizó la coyuntura provincial. "A nivel nacional tenemos una retracción que la sufrimos todos. También el mundial afectó el consumo ya que la gente salió menos", señaló.
El impacto de los pasos cerrados y la brecha entre diésel y nafta
A la desaceleración del consumo local se suman factores climáticos que paralizaron sectores clave de la economía provincial, como el turismo y el transporte de cargas internacional.
"En Mendoza, como ha estado prácticamente todo cerrado por las nevadas, no hemos tenido una gran influencia de turismo. Además, por tener el paso más importante del país por donde pasa casi el 75% de la carga, no hemos tenido ese consumo. Ha sido un mes difícil, pero acá estamos, estamos peleando", detalló el titular de AMENA.
Al momento de precisar el impacto local de la crisis, Franchetti estimó que en la provincia la retracción se ubicó "alrededor del 5% y el 7% en relación al mismo mes del año anterior", afectando de manera dispar según el tipo de combustible -la caída fue más marcada en diésel, uso fundamental en transporte pesado-.
Transformaciones en las estaciones de servicio
Más allá de la coyuntura, las estaciones de servicio atraviesan un cambio de época. Por un lado, la irrupción del auto eléctrico que -por ahora- aparece como un "ingreso muy incipiente" modifica gradualmente el parque automotor. Por otro, los conductores buscan descuentos y promociones bancarias.
"Tenés otro tipo de consumos, que es con tarjetas bancarias o billeteras virtuales donde determinados días los programas de fidelidad de las petroleras otorgan descuentos importantes", explicó Franchetti en Aconcagua Radio, remarcando cómo esto altera la demanda diaria en los surtidores.
A esto se suma la presión de las propias compañías petroleras sobre los dueños de las estaciones. "Nos están transformando el negocio en un negocio de productividad. Antes, por vender, uno podía saber qué costos tenía y cuánto tenía que vender para sostener el negocio. Hoy, además de vender, exigen parámetros de todo tipo: de servicio, de limpieza, de bromatología y también de volumen", concluyó.
Para el sector, el combo se completa con el convulsionado panorama internacional, donde las tensiones geopolíticas y la crisis del petróleo encarecen el producto y terminan contrayendo aun más la demanda.