adecuación

Pérez dará esta semana el primer paso para modificar la histórica Ley de Aguas

El Gobernador anunció que en los próximos días firmará el decreto de convocatoria a la reforma de una ley que es más antigua que la Constitución y fundamental para la provincia. Se avecina un arduo debate, con muchos intereses encontrados. Los principales puntos sobre los que se quiere avanzar.

Finalmente, y varios meses después de haberlo anunciado, el gobernador Francisco Pérez avanzará en la reforma de le "ley de aguas". Es que según adelantó el viernes, esta semana firmará el decreto de convocatoria a la reforma.

Se trata de una ley fundamental para la provincia, anterior incluso a la Constitución, que no tiene número porque en esa época no se numeraban. Por eso, se espera un debate amplio y difícil, teniendo en cuenta que la norma puede beneficiar a muchos, pero también afectar intereses de grupos de mucho poder económico.

"Tenemos que debatir el agua. No podemos estar regulados por una ley de más de cien años", justificó Paco al asegurar que se "pueden mantener conceptualmente los principios de esa normativa modelo para la provincia", pero introducirá cambios que tienen que ver con el crecimiento de la provincia a nivel poblacional, productivo y de industrias.

El mandatario sostuvo que se trabajará con la comisión de especialistas convocados para introducir modificaciones a la ley que data de 1.884, entre los que se destacan el ex legislador provincial por la UCR, Miguel Mathus Escorihuela, un abogado reconocido por sus conocimientos en Derecho del Agua. Además, formarán parte de esta comisión de seguimiento el ex gobernador Arturo Lafalla (justicialista), Martín Liber (abogado, autor del libro "El derecho humano al agua"), Aldo Rodríguez Salas (secretario General de la Gobernación durante la gestión de Arturo Lafalla ) y Alejandro Pérez Hualde (miembro de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, radical)

La decisión de Pérez se produce en medio de una crisis hídrica que atraviesa la provincia y luego de un gobierno -el de Celso Jaque- en que la dirección de Irrigación dejó varios cuestionamientos, que terminaron con la salida del ex superintendente del organismo, Eduardo Frigerio, quien otorgó una veintena de permisos irregulares a emprendimientos privados.

El tema del agua es uno de los más sensibles en Mendoza, por ser un desierto en el que los habitantes idearon eficaces sistemas de aprovechamiento hídrico -pero ya antiguos-, agravado también por la falta de conciencia en el cuidado del recurso vital, por lo que desde la empresa Agua y Saneamiento Mendoza han emprendido una política de multas por derroche.

"Son los grandes temas que tenemos que abordar", remarcó el Gobernador, quien ya había adelantado tiempo atrás que el marco de referencia de la nueva ley de aguas, que será sometida al debate legislativo. será la ley de ordenamiento territorial y usos del suelo.

"Se va a respetar el principio de inherencia a la tierra", fue otro de los conceptos que aclaró tiempo atrás Pérez, cuando anunció lo que puede ser un gran cambio en la política hídrica mendocina.

La norma, que tiene su origen en la legislación española, deja algunas cuestiones actuales de lado, como el crecimiento poblacional. "La ley actual fue redactada por visionarios, fue modelo para el crecimiento de la producción, pero pasaron muchas cosas, creció mucho la industria, la producción y las sociedades en forma desordenada", así Pérez argumentó su decisón de rediscutir la legislación vigente durante el Primer Encuentro Internacional de Agua, Productividad y Desarrollo Económico que se realizó en junio.

"La ley de aguas es muy grande y hay que adecuarla a las necesidades que hoy tiene Mendoza", dijo Pérez.

Los principales puntos:

Dos de los aspectos centrales sobre los que pretende avanzar el Ejecutivo, que deberá contemplar a varios sectores que podrían verse perjudicaco y perjudicar al Estado, por los cánones que recibe en concepto de impuestos por parte de los emprendimientos inmobiliarios a gran escala, como así también de bodegas, y empresas que explotan el agua mineral, son el principio de inherencia y la propiedad del agua.

Sobre el primer punto, la intención es que se mantenga ese principio pero que adecuarlo a la actividad. Es decir, mantener la propiedad del agua y la tierra, pero condicionar los permisos sobre el recurso hídrico en caso de cambio de actividad.

El otro tema central es la posibilidad de declarar de utilidad pública todas las aguas, incluyendo las que son privadas por nacer y morir en tierras con nombre y apellido.

Sin duda el debate que se viene será arduó y trascendental, donde además hay muchos intereses particulares en juego.

Te Puede Interesar