En el Tomás Adolfo Ducó, Independiente Rivadavia ganaba con gol de Rossi pero lo empató Arraya y Villafañez aumentó para el Quemero. Sobre el final Gutiérrez lo igualó con un golazo.
Independiente Rivadavia empató 2 a 2 con Huracán en el Tomás Adolfo Ducó y estiró a once su racha de partidos sin perder. La Lepra jugó mejor que su rival en líneas generales y era injusto que se marchara sin puntos de Parque Patricios.
Todo empezó a pedir del equipo de Trotta que encontró en los píes de un hincha quemero el primer gol del juego. Ante un error en la defensa local, Rossi estampo el primero a los 38, pero la Lepra no logró acomodarse y rápido llegó el empate.
Arraya a los 42 le dio la igualdad al Globito y Villafañez a los 45 revertió el marcador. La Quema era una fiesta y el equipo mendocino pagaba demasiado caro un lapso de distracción en donde se olvidó del partido.
En el complemento, el dueño de casa se retrasó demasiado y toda la iniciativa fue del equipo mendocino que sin ideas claras acorraló al rival contra el arquero Monzón. Tanto intentó la Lepra que en la última del partido, Gutiérrez encontró un rebote a la salida de centro y mandó la pelota a las piolas ante el silencio atroz de todo un estadio.
Por no bajar nunca los brazos, por seguirla remando cuando el juego era una tempestad el Azul se trae a Mendoza un punto valioso que sirve en la tabla y en la mente. Los de Trotta llevan once juegos sin conocer la derrota.