Existe una astrología que, lejos del anhelo de predicción literal, nos invita a desarrollar sensibilidad al clima que presenta el cielo, habilitando herramientas para convertirnos en meteorólogos de nuestro devenir. Lejos de querer controlar lo que nos va a suceder, sugiere el mapa de nuestra vida: cómo y cuánto lo caminemos dependerá de cada uno de nosotros.
9 de enero de 2026


