Conflicto sin fin

Gadafi acusó a los rebeldes de querer entregar el país a Occidente

Además, el ex líder libio prometió continuar con la resistencia. Mientras el presidente del órgano de la insurgencia dijo que "el Islam será la principal fuente de la legislación" en la nueva etapa del país.

Por Sección Internacionales

Muammar Gadafi acusó hoy a los rebeldes de querer entregar Libia a las potencias occidentales y prometió continuar con la resistencia, mientras el presidente del órgano de la insurgencia dijo que "el Islam será la principal fuente de la legislación" en la nueva etapa del país.

"No nos dejaremos gobernar después de haber sido los amos", dijo Gadafi en un comunicado difundido por el canal con sede en Siria Al-Rai TV.

El mensaje, leído por el dueño de la cadena, el ex legislador iraquí Mishan al-Jaburi, calificó a los insurrectos libios de "traidores" que quieren entregar las riquezas petroleras de Libia a intereses extranjeros.

"No entregaremos a Libia al colonialismo una vez más", agregó el comunicado, que además prometió "lucha hasta la muerte" contra lo que calificó como "golpe de Estado".

Gadafi no se muestra en público desde hace meses, y el 21 de agosto último pasó a la clandestinidad cuando islamistas y otros disidentes sublevados contra su autoridad tomaron Trípoli, la capital de Libia, y su complejo residencial, en una sangrienta ofensiva con participación de la OTAN.

Esta noche, el presidente de Consejo Nacional de Transición (CNT), Mustafá Abdeljalil, en su primer discurso público en Trípoli dijo que "el islam será la principal fuente de legislación" en la nueva época de Libia, tras el final de Gadafi, informó la agencia de noticias Europa Press.

Abdeljalil hizo sus declaraciones sobre la legislación libia regida por el Islam ante miles de libios reunidos en la Plaza de los Mártires de Trípoli, dos días después de su llegada a la capital, la cual visita por primera vez desde el comienzo de la sublevación contra Gadafi, el 17 de febrero.

"No aceptaremos ninguna ideología extremista de derecha o de izquierda. Somos un pueblo musulmán, con un islam moderado, y vamos a preservar esa vía", añadió.

En tanto, en un nuevo golpe a Gadafi en el plano internacional, China reconoció hoy al Consejo Nacional de Transición (CNT), el órgano de conducción política de los opositores libios, como el gobierno legítimo de Libia, con lo que convirtió en el último país miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU en hacerlo.

Los seguidores de Gadafi dicen que el líder aún se encuentra en Libia. Algunos de sus familiares huyeron a países limítrofes, entre ellos su hijo al-Saadi, quien ayer se fue a Níger.

El ministro de Justicia de Níger, Amadou Marou, dijo hoy que su paíe le dio asilo político a al-Saadi, de 38 años y el tercero de los siete hijos de Gadafi, informó la agencia de noticias rusa Ria Novosti.

El CNT controla la mayor parte del país norafricano con el respaldo aéreo de la OTAN, pero las fuerzas leales a Gadafi todavía conservan cierta capacidad ofensiva, además del dominio de algunos últimos bastiones.

En la importante terminal petrolera de la ciudad meditarránea de Ras Lanuf, en el centro-este de Libia, combatientes leales a Gadafi lanzaron hoy dos ataques al parecer coordinados que comenzaron con 15 hombres que incendiaron parte de la refinería local, dijo un comandante de las fuerzas anti-Gadafistas.

El coronel Hamid al-Hasi, jefe de los insurgentes en el este libio, dijo que cinco de los saboteadores fueron muertos y el resto arrestado luego del ataque a la refinería, que está ubicada 615 kilómetros al sudeste de Trípoli, informó la cadena CNN.

Minutos más tarde, un grupo de hombres a bordo de un convoy atacó con fusiles la terminal porturia de Ras Lanuf.

Al-Hasi dijo que al menos 15 combatientes rebeldes murieron en ambos ataques.

Pese al derrocamiento de su gobierno, Gadafi conserva tres bastiones en el sur del país -Bani Walid, Sabha y Waddan- y mantiene bajo control la costera Sirte, su ciudad natal.

En Bani Walid, 140 kilómetros al sudeste de Trípoli, los sublevados controlan la mayor parte de la mitad norte de la localidad desde el fin de semana, pero en las últimas horas chocaron con una fuerte resistencia de los Gadafistas, incluso con el apoyo aéreo de la OTAN, hasta ahora decisivo.

Un dirigente opositor enviado de Bani Waild a Trípoli dijo hoy que uno de los hijos de Gadafi, Seif al-Islam, lidera a los combatientes en aquella ciudad.

"Las fuerzas no son de Bani Walid sino de toda Libia. Perdimos a muchas personas en la batalla", dijo este dirigente, Mubarak al-Saleh.

Decenas de autos cargados con familias enteras y sus pertenencias fueron vistos salir hoy de Bani Walid en previsión de una ofensiva aún mayor, informó CNN.

Sin embargo, el portavoz del CNT, Ahmed Bani, admitió que la resistencia obligó a las fuerzas rebeldes a desistir de momento un ataque final para doblegar a los seguidores de Gadafi.

"Ahora, el plan para Bani Walid es esperar", dijo Bani a la televisora Al Aribiya, según informó la agencia de noticias DPA.

El principal frente de batalla en Bani Walid es ahora un puente que une la ciudad con la vecina localidad costera de Misurata, hacia el noreste. Los combatientes de Gadafi derramaron aceite sobre su pavimento para evitar que sea cruzado por vehículos, dijo un comandante insurrecto, Abu Ouejeila al-Hbeishi.

La OTAN, que fue crucial para el éxito de la revuelta desde el inicio de sus bombardeos a objetivos del gobierno, en marzo, informó hoy haber atacado ayer nuevos blancos en Sirte, incluyendo una instalación de logística militar y un sistema de tres misiles tierra-aire, informó la alianza en un comunicado.

El rebelde Consejo Militar de Misurata dijo que al menos tres personas murieron en combates dentro de Sirte.

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