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11-S: una década después, las teorías conspirativas no cesan

Han pasado diez años desde los ataques del 11 de septiembre, pero todavía hay muchas preguntas sin resolver.

Por Sección Internacionales

Han pasado diez años desde los ataques del 11 de septiembre, pero todavía hay muchas preguntas sin resolver y las teorías conspirativas siguen sonando con fuerza.

A propósito del aniversario, un sondeo telefónico realizado por la firma GfK NOP para la serie televisiva de la BBC The Conspiracy Files in 2011 encontró que el 15% de los estadounidenses encuestados están convencidos de que el gobierno de Estados Unidos, entonces liderado por George W. Bush, estuvo involucrado en los ataques a las Torres Gemelas, en Nueva York. En el Reino Unido, el porcentaje de quienes se mostraron escépticos de los reportes oficiales alcanzó el 14%.

La investigación, en la que participaron mil personas en Estados Unidos y otras mil en el Reino Unido, también encontró que los jóvenes son particularmente dados a creer que hubo una conspiración en la que participó el gobierno en Washington. Un cuarto de los encuestados entre 16 y 24 años no cree la versión oficial de que Al Qaeda fue el responsable y, por el contrario, dio credibilidad a algunas de las teorías conspirativas que han aparecido en la última década.

Desde los atentados ha habido numerosos reportes oficiales (la Comisión del 11 de septiembre, investigaciones del Congreso de Estados Unidos y reportes del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología), ninguno de los cuales ha encontrado pruebas de una conspiración.

Estas son algunas de esas versiones alternativas que abundan en la red, contrastadas con las versiones oficiales.

La interceptación de los aviones

La pregunta: ¿Por qué la fuerza aérea de Estados Unidos, que es la más poderosa del mundo, no pudo interceptar los cuatro aviones que fueron secuestrados?

La teoría conspirativa: El entonces vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, ordenó a los militares no interceptar las aeronaves.

La versión oficial: Se trató de un inusual caso de piratería aérea y el transpondedor, que emite señales para determinar la ubicación exacta del avión, fue apagado o modificado.

Además, ese día se llevó a cabo un ejercicio rutinario de entrenamiento militar en el comando de defensa aérea de Estados Unidos.

El controlador de tráfico aéreo Colin Scoggins estuvo en contacto constante con los militares. Hubo confusión y falta de comunicación entre la Administración Federal de Aviación y las Fuerzas Armadas.

Los equipos militares también estaban obsoletos y apuntaban hacia el océano para enfrentar una amenaza de la Guerra Fría.

Fuente: BBC Mundo

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