El justicialismo mendocino pretende recuperar el diálogo con el radicalismo, cortado desde hace varios meses, para poder reflotar el proyecto de reforma constitucional que envió, a finales del 2012, el Gobernador Francisco Pérez a la Legislatura. Según indicó este miércoles el vicegobernador Carlos Ciurca, la idea era esperar a que la UCR concluyera su proceso de elecciones internas.
El vice confía en que su partido tiene posibilidades de retomar el diálogo con Alfredo Cornejo y el radicalismo mayoritario en la Legislatura, a fin de avanzar en la modificación de la Carta Magna y el sistema electoral.
El problema para el peronismo es que desde el bando radical no quieren saber nada con dialogar con el PJ en torno a la modificación de la Constitución, menos aún después de la ruptura de Fayad-Iglesias, que en el oficialismo radical sospechan estuvo alentada por el peronismo.
En lo que sí podría avanzar el PJ es en la reforma trunca del 2001, o bien en la modificación de algunos elementos del sistema electoral, que no necesitan de los votos de dos tercios de los legisladores, sino que pueden aprobarse con mayoría simple.