Todo cambia. Unas semanas atrás, en Independiente se hablaba de que Américo Rubén Gallego continuará en su cargo pasara lo que pasara y más allá de los resultados. Pero ahora hay fecha límite: la pésima realidad del equipo de Avellaneda trastocó el panorama y el entrenador tendrá el viernes, frente a Unión, su última oportunidad. En caso de perder, todo indica que dejará su cargo. Pero el panorama es tan endeble que una victoria no garantizará una continuidad prolongada, ya que Independiente tendrá luego otros dos partidos decisivos: de visitante ante Atlético Rafaela y de local con Argentinos, otros dos rivales comprometidos con la tabla de los promedios.
A esta sentencia de caminar por la cornisa se llegó luego de una mañana agitada vivida ayer, en el predio de la AFA en Ezeiza, protagonizada por el triángulo que maneja los destinos futbolísticos de la entidad. Es que el presidente Javier Cantero se reunió con Gallego y seis referentes del equipo y se puso al viernes, día del partido con el equipo santafecino, como fecha límite. En el cónclave, que duró media hora, participaron el capitán Daniel Montenegro, Hernán Fredes, Fabián Vargas, Osmar Ferreyra, Cristian Tula y Luciano Leguizamón. Fue en esa reunión en la que se habló de esta situación. No habrá vuelta atrás para Gallego en caso de no obtener una victoria en el citado encuentro, según las agencias Télam y Dyn.
Cantero escuchó, respaldó a las partes y entendió que si la reacción no se produce, será entonces la hora de un cambio para intentar evitar el descenso. Como indicio del momento delicado y crucial que atraviesa el equipo, todos acordaron adelantar la concentración del plantel para el miércoles en un hotel de la localidad bonaerense de Pilar, ya que el hotel de Puerto Madero en el que se hospedaba protestó por los incidentes con hinchas producidos en las primeras horas del sábado, después de la caída ante All Boys.
"Está todo bien, ¡cómo les gusta la sangre a ustedes, eh!", bromeó Gallego con los periodistas, a la salida de la reunión. Fueron las únicas palabras de la mañana, ya que el resto de los protagonistas no hizo declaraciones.
De cara al partido con Unión, Gallego empieza a armar un nuevo rompecabezas. No jugará Claudio Morel Rodríguez, expulsado en Floresta, quien ayer le dijo a Fox: "Los jugadores de All Boys me cargaban y por eso reaccioné. Me molesta que digan que me quise borrar. El que piensa así no me conoce". Además, el defensor dijo: "No tengo miedo, sí preocupación. Entiendo que el hincha esté desesperado".
El entrenador maneja como alternativa armar una defensa con línea de tres. Se debe tener en cuenta que podrá poner un mediocampo superpoblado, ya que regresará Hernán Fredes después de la suspensión. La buena noticia es que Fabián Vargas sólo sufrió un golpe muscular en el último partido y jugará.