Hasta el lunes debió esperar la Premier League para vivir la emoción y el apasionante clásico de la ciudad de Manchester que protagonizaron el United y el City en Old Trafford, en el marco de la Fecha 32 del certamen británico. Y verdaderamente fue un deleite de fútbol para todos los imparciales, más que nada por la intensidad y la emoción que tuvo el mismo, que estuvo por encima de la calidad futbolística que se vio en unos y otros.
Con dientes apretados se disputaron los 90 minutos, pero recién en el complemento llegó la apertura del marcador. James Milner capturó un rebote en las afueras de la medialuna y sometió a un De Gea que nada pudo hacer, a pesar de haber cacheteado el balón. Pero poco les duró la alegría a los visitantes, porque Jones cabeceó en la boca del arco rival y tan defectuoso fue su impacto, que no se metía, pero rebotó en Kompany y marcó la igualdad.
Tocados en su orgullo, por la derrota en la primera ronda y la gran diferencia que les sacaron sus rivales en lo más alto de la Premier League, los de Roberto Mancini fueron en busca de la victoria y empezaron a arrinconar en los minutos finales a los Diablos Rojos. Con la inclusión del Kun, el técnico italiano mostró lo que pretendía y le salió bien la apuesta: a falta de diez minutos, el ex Independiente tomó la pelota, arrastró las marcas y definió al primer palo para poner el 2-1.


