El primero en romper el silencio y mostrar su disgusto fue Carlos Arano, quien cargó con dureza contra la dirigencia y amenazó con inhibir al club si no cumple con la deuda que mantiene con él. Si en junio no me pagan, veré si inhibo a River, presionó.
En diálogo con Deporvox Radio, Chiche contó cómo es su rutina de trabajo: Seguimos entrenando en el Monumental, pero para nosotros es una situación muy fea. Tratamos de ser positivos, sabiendo que falta poco para junio y vamos a poder cambiar de club. En relación a la postura de Ramón, agregó: No hay rencores con él, sabemos que no somos de su gusto, pero no entiendo la decisión de dejarnos solos. Preferiría estar con la Cuarta para hacer fútbol.
Continuando con su malestar, la dirigencia fue el eje de sus críticas: Se manejaron mal con nosotros, no hay necesidad de cortarnos la posibilidad de hacer fútbol. Nadie de la dirigencia nos llamó para preguntar si necesitamos algo. La relación es nula, salvo con Diego Turnes.
Ante esta situación, dejó entrever que tomará decisiones más duras en el futuro: Me gusta respetar los contratos y ellos tienen una deuda importante conmigo. Todavía me deben plata, esto es algo de todo el fútbol argentino en junio veremos si me pagan o si habrá que inhibir.



