El equipo dirigido por Rubén Insúa, que se mantiene en la tercera posición del torneo ecuatoriano, no podrá disputar los partidos del certamen hasta que no salde sus deudas.
El caso de Deportivo Quito es similar al que atraviesa Independiente: debe plata. ¿La diferencia? La sanción. El equipo dirigido por Rubén Insúa fue suspendido temporalmente del campeonato ecuatoriano por las deudas que mantiene con una asociación provincial y con los jugadores argentinos Maximiliano Bevacqua y Matías Alustiza.
El equipo de la capital ecuatoriana mantiene una deuda de 170 mil dólares con Bevacqua (ex San Lorenzo y Talleres de Córdoba), ahora en el Atlético Venezuela, y de 20 mil de esa moneda con Alustiza (ex Chacarita y Arsenal), hoy en el Puebla de México.
Según informó Alex de la Torre, presidente de la Comisión Disciplinaria de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, Deportivo Quito no podrá disputar los próximos partidos del torneo mientras no salde sus obligaciones, para lo cual tiene plazo hasta el próximo 29 de marzo.
La suspensión también había sido solicitada por la Asociación de Fútbol de la provincia de Imbabura, a la que el conjunto azulgrana debe 17.000 dólares.
El equipo que dirige Insúa marcha tercero en la fase inicial del campeonato ecuatoriano con 14 puntos, luego de disputadas ocho fechas.
El presidente del Deportivo Quito, Iván Vasco, señaló a la prensa que la institución está reuniendo el dinero para ponerse al día con los pagos. "Son deudas de las anteriores dirigencias, pero las tenemos que pagar", sostuvo.
Deportivo Quito enfrentó recientemente un conato de crisis, cuando varios jugadores se negaron a entrenar por retrasos en el pago de sus sueldos.