Ya la última semana había estado por demás convulsionada, como consecuencia de que el último miércoles un grupo de la barra irrumpió en la sede y todo terminó con disparos al aire y un herido. Luego las amenazas continuaron y la dirigencia debió tomar la decisión de cerrar el edificio por seguridad.
Pero no todo quedó allí. En las últimas horas los violentos volvieron a posarse en el centro de la escena. En esta oportunidad, la oficina de Relaciones Públicas e Institucionales, a cargo de Viviana Luna, sufrió el robo de seis camisetas que estaban destinadas a asuntos protocolares (el monto estimado del hurto es de casi tres mil pesos).
Sin embargo, eso no fue todo. Es que en horas de la madrugada, cerca de las 4, fue baleada la camioneta de Marcelo Giusti en la puerta de su domicilio. Si bien Giusti ya no es dirigente del club (en su momento fue el Jefe de Recaudaciones), sí es empleado de la institución y se encarga del manejo de las entradas.
Ante estos nuevos secuesos, el fiscal que investiga la interna de la barra (Fernando Cartasegna) ha quedado ha quedado cargo de indagar si hay conexión de los violentos con estos nuevos repudiables sucesos.
Mientras tanto, el presidente Enrique Lombardi dialogó con Rock and Closs y reveló: Entró una persona con un revolver, tiró dos tiros en la sede y se fue. Es un hecho que ojalá que lo dilucide como corresponde la justicia. Y culminó: Cuando entramos hicimos un derecho de admisión de 300 personas y como contragolpe sufrimos que en un partido con Banfield suspendieron un partido con bombas. Seguimos con la lucha y prendieron fuego la casa de un vicepresidente y lo amenazaron Fueron distintos episodios Amenaza de bombas en la escuela en su momento. Después no hubo ningún incidente más y de buenas a primera apareció esto que es un hecho insólito.

