Fue una de esas tardes donde el arco se cierra. Fue una de esas tardes donde sólo un equipo intentó. Fue una tarde, como la tarde mendocina, gris. Con gusto amargo porque se hizo todo y no se consiguió nada.
Fue una de esas tardes donde el arco se cierra. Fue una de esas tardes donde sólo un equipo intentó. Fue una tarde, como la tarde mendocina, gris. Con gusto amargo porque se hizo todo y no se consiguió nada.
Godoy Cruz tuvo muchas situaciones para vencer al débil Argentinos, pero no lo consiguió. Hasta un penal falló. Desde los cinco minutos de la primera parte, el Tomba dominó el partido. Lo desbordó, le manejó la pelota y bloqueó a un rival que vino dispuesto a llevarse algo de Mendoza y lo logró.
Con dos líneas de cuatro bien definidas y haciendo tiempo de todas las maneras conocidas, Argentinos entregó protagonismo y sólo se defendió, aunque tuvo una clarísima cuando Juan Luis Anangonó ingresó sin marca por detrás y de palomita la tiró afuera con Torrico ya vencido.
Después todo fue azul y blanco. Pero el equipo de Palermo no la metió. Por esta razón el punto sirve para continuar sumando aunque se dejan dos en el camino por cómo se dio el juego.

